Otras cosas bonitas.


jueves, 31 de marzo de 2016

Sangre en las rodillas - Ana Elena Pena.

Es absolutamente necesario suicidarse cada cierto tiempo.
Huir de uno mismo,
perderse,
levitar,
ayunar,
sentir el cuerpo vacío, agotado, dolorido.
Mudar la piel,
beber,
vomitar,
tocar fondo, follar con desesperación y luego no recordar nada.

Estar ausente de todo.

Para después, aferrarse de nuevo a la vida. Reencontrarse. Vestir colores pastel, andar a paso ligero y sonreír a los vecinos cuando te saludan en la escalera.

- ¿Qué tal estás, preciosa?
- Jodidamente bien, gracias.



lunes, 14 de marzo de 2016

Electroacuático.

Quizás sea demasiado tarde y otra vez perdí el bus, bus a estación de paz. Siempre me ha gustado viajar, me gusta sentirme arteria de lugares y pensar que formo parte de un latido. Me di cuenta hace tiempo que soy pasajera de lo pasajero, nada estable, constante movimiento en forma de mareo que al final termina pausada en el mismo punto; y sí, digo pausada porque es terriblemente impredecible cuando volverá esa figura que camina deambulante, que no deja rastro, figura borrosa, balanceante, figura triste. Curioso es que cuando intentas cogerla, ella se ha adelantado veintiocho pasos a ti, y sigue sin ti, sigue sin ti. Y no tengas miedo, no te canses, no te nubles como esos días que tanto adoras, sabes que lloverte es bueno, pero no desbordes la presa. Aunque te sientas cálida en rincones opacos, busca luz, porque cariño, eres un ser electroacuático. Nadie mejor que tú sabe que el frío puede llegar a quemar, y ya tuvimos quemaduras de tercer grado. Sé que eres eléctrica, que más de una vez la cantidad amperios que ha descargado tu mente podría haber causado catástrofes mundiales, pero esas catástrofes la reservas para tus interminables guerras. Has tocado fondo de mar millones de veces, se cuentan leyendas sobre ti, domadora del famoso Kraken o incluso de algún ser mucho más temible, mucho más oscuro. Y fluyes en una muy estrecha línea, entre dos mundos de los cuales no sabes muy bien donde respirar. Recuerda que, una imagen no deja huella, pero tú estás derritiendo el suelo allá por donde pisas, y te siguen. Aunque tú ignores hay miles de pares de ojos observando cada uno de tus movimientos, ojos que te juzgan y ojos que se cierran. Eres esa onda tan inestable que da dolor de cabezas a científicos porque no entienden tu origen, pero no te preocupes por ello, sabes que hay flores que nacen en mitad del asfalto y tan sólo se hacen ver, se hacen ver vivir. Eres quizás un ser peligroso, un ser autodestructivo, tu materia no está hecha para vivir en el entorno en el que te encuentras; pero de alguna manera sigues aquí, y de alguna manera seguiremos aquí, mi gran y querido ser electroacuático.


martes, 1 de marzo de 2016

Time, time.





“If you gaze for long into an abyss, the abyss gazes also into you.”

Friedrich Nietzsche