A medida de un sueño roto, la muerte se olvidó de darme las gracias cuando lo liberé.
Trae el vacío y tú no necesitarás nada, cree en tu propia sangre hasta que tu corazón deje de latir, y entonces tú también serás liberado. Derriba sus torres y construye puentes, tu Dios es un fraude si tú escribiste la misión. Y el diablo va a morir cuando ya no tenga testigos.
Yo no estoy rota, yo no soy nada.
Soy el buque, no el veneno.
Y no quiero perderte, pero a veces me olvido de que mis oraciones son como cigarrillos: Sé que van a darme dolor de cabeza, y se convertirán en cenizas. Pero me traen de vuelta a la vida cada vez que encuentro una nueva luz, y sacan a relucir mi pasado, y me caigo más y más, y aún más. Hasta que no me atrevo a volver a subir porque yo no quiero caer de nuevo.
Y nunca pensé que iba a ser la que se enamorara, y también nunca pensé que sería la primera, la primera en cancelarlo. Pero sí que hay una cosa que sé de mí misma: Es que yo ya no sé nada acerca de mí misma.
Porque no eras nada más que una elección que tuve que elegir, una herramienta que tuve que usar, mi droga favorita y mi excusa preferida.
Y mis manos no están limpias, tal vez nunca lo estarán, pero ellos todavía pueden llevarte a casa cuando estés listo para dormir. Y la única razón por la que el diablo está vivo en ti y en mí es porque le interrumpimos cuando él trata de conciliar el sueño.
Muy bueno lo de "mis oraciones son como cigarrillos...".
ResponderEliminarTu texto me evoca otros tiempos, en los que mi corazón estaba rodeado de espinas, y me dolía cada vez que se llenaba de sangre.
Muchas gracias, no sé si alegrarme por haberte evocado eso, espero que sea la última vez que te pase.
EliminarUn saludo :)
Mi vida se compone de todo lo que me rodea, bueno y malo.
ResponderEliminarNo hay problema si solamente me detengo unos momentos en lo malo y unas eternidades en lo bueno.
Un saludo.