Hoy, más bien esta mañana ha sido diferente. He decidido levantarme mucho más pronto de lo normal, prepararme un té, coger mis cascos e irme al balcón. Hacía tiempo que no veía amanecer, hacía tiempo que no sentía tanta paz, hacía tiempo que no sonreía sin motivo. Me abrazaban nuevos aires, aires renovados, intocables, y me despertaban poco a poco los primeros rayos de sol, tan tenues y frágiles que simulan caricias.
A estas horas... le veo el "¿por que no?" a todo, invaden a mi mente nuevas propuestas y unas ganas impresionantes de hacer mil cosas, todo un mundo por descubrir... Pero yo sigo aquí, dejándome llevar por esta mezcla de sensaciones, haciéndome sentir la persona más serena del mundo, una pieza más grande pero insignificante que encaja en el paisaje. Aquí y ahora no existe el tiempo, no entiendo de prisas, ni de problemas, ni de preocupaciones, tan solo cierra los ojos y déjate llevar, crea unas alas para tu cerebro y unos ojos para tu corazón y así podrás despertar de una ceguera diaria llamada monotonía.
Se acabó el blanco y negro, se acabó la "única respuesta", se acabó. Y ahora es cuando sin saber porque, como un acto reflejo, como una necesidad, le susurro al viento lo que él me ha estado diciendo durante toda la mañana : "Buenos días...".
#62
"Bajo la lluvia uno recuerda quien es y crecerás como la hierba a cada paso que des"

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