Llevo 2 horas moviendo la cucharilla del café, no es indecisión, es más no me apetece... Prefiero el exquisito sabor de las medicaciones del Doctor Cabrera. "Cada dos horas recuerda, cada dos horas.."; maldito capullo egocéntrico, quien fuese cigarrillo de mediodía para quemarte los labios y así sellarte la boca durante una larga temporada. Si, creo que es hora de una de tus píldoras doctor, tu veneno mezclado con mi droga líquida, no me cansaré de olerte cada mañana.
Vaya, hace un bonito día, el Sol se ha levantado con ganas de cegar ojos. Lástima que no te puedas expandir en estos cuarenta y cinco metros cuadrados de pura oscuridad, de puro miedo, de pura indecisión...a quien intento engañar, no voy a poder salir, intenciones me sobran, ganas también... ¿dónde ha quedado el valor? Puñetero valor. No, no pienses así, tú no eres el que tiene miedo, son los demás. Los demás, gente y gente, llenas de miradas cómplices, de gestos minúsculos que dicen de ti más que charlas de siete horas...todo con tal de hacer de nosotros sueños de nosotros mismos, inalcanzables, mostrar tu falsa copia descolorida. Ridículo...y que yo estuviese ingresado durante dos años, tres meses y siete días en un manicomio o como le gusta apodarle al señor Cabrera "centro psiquiátrico para gente con deficiencias mentales" soberana gilipollez. Claro que fui un loco, un maniático, un ser escurridizo que se colaba entre los escondrijos de la gente, observando cada mínimo movimiento, estudiando sus estrategias para escaparse de incómodas situaciones. Bueno, al fin y al cabo, me volví más loco esperando un ansiado papelito que verificaba que volvía a ser apto para la sociedad...apto para la sociedad...cada vez que lo pienso me parece más imbécil. Yo, ser apto para la sociedad, cuando ni la propia sociedad es apta para estar consigo misma. No le des más vueltas, todos estamos locos.
Ni el lava cerebros se salva de su propia locura... le hice creer que en mi mente rodaban aires renovados pero de mi lengua viperina no se salvó ;pobre. Lástima de café, te han quitado tu calor, ya no desprendes nada, salvo un tenue aroma que solo los que más te apreciamos somos capaces de identificar con facilidad...esperas que la cucharilla vuelva, y te haga recuperar tu aspecto inicial, tu aspecto antes de ser olvidado, iluso. Mézclate con el veneno e intenta olvidarte de eso...pues no queda otra opción.
Hola Silvia!
ResponderEliminarTe escribo para decirte que a mis compañeros y a mi nos encanta tu blog y tu manera de escribir. Te descubrimos al plantear un trabajo para clase y realmente nos sentimos muy identificados con muchos de tus textos, consigues que el lector se evada y se traslade a otro escenario. Enhorabuena por ello!!
Es por ello por lo que hemos hecho una pieza audiovisual a partir de uno de tus textos (Monólogo de un extraño esquizofrénico) para un proyecto de clase. Nos gustaría contar con tu aprobación para la difusión del proyecto, así como enseñarte la materialización de tu idea que puede resultarte interesante.
Contacta conmigo para que te de más info por correo: saramd-96@hotmail.com o por facebook: https://www.facebook.com/sara.martorelldominguez
Gracias de antemano! estamos deseando oír noticias tuyas
Un abrazo
Sara
Hola Silvia, quiero utilizar tu escrito para una competencia de oratoria pero necesito tu nombre completo para darte el credito
ResponderEliminar