Otras cosas bonitas.
lunes, 2 de noviembre de 2015
Buenas noches.
Y si tuviera que elegir un elemento sería el agua, por recorrer millares de lugares, y ver y sentir cosas que jamás el ser humano en toda una vida será capaz de experimentar. La lluvia cae sobre todos nosotros, algunos llevan un impermeable en el alma y pueden protegerla, en cambio otros nos calamos hasta los huesos, atraviesa cual serpiente escurridiza tuberías hasta llegar de alguna manera a nuestro corazón. Precaución con los más sentimentales, con los que entregamos nuestra alma a los que más queremos, porque corren riesgo de inundación. Vamos a dejar que fluya hoy todo un poco, voy a sentirte desde aquí, saco la mano y se moja, y de alguna manera me da la sensación de que te estoy acariciando. Para mí la lluvia ha sido siempre una niña, una niña con la quien jugar. No confundas, no es una niña llorona, es una niña que se expresa de una forma muy bella y que de alguna manera nos hace compañía a muchos. Quiere llegar a todos y darnos su húmedo beso de buenas días, o buenas tardes o quizás de buenas noches, si por mi fuera, si pudiera pedirle algo a mi queridísima amiga sería un beso eterno. Para mí una niña, pero debe ser tan sabia, es grata compañía. Hay mucha gente que la rehúsa o la maldice, que es famosa por arruinar planes dicen. Quizás ellos no te puedan mirar con los mismos ojos que te miro yo, que estoy enamorada de ti, y que de alguna manera siento que parte de mi alma se despierta cuando decides asomarte por mi ventana. Quizás estemos hechas del mismo material querida amiga, alguien me dijo una vez que podría ser una nube, espero que algún día me dejes cogerte de la mano y me lleves contigo. Espero algún día tener la sensación de evaporarme y volver hacia arriba y reventar. Soltarlo todo, y que con suerte que los truenos me acompañen en mis cánticos. Quizás sean de dolor, quizás quiera decir a todo el mundo que los quiero, quizás maldiga a alguien, o quizás y como siempre he hecho, tan sólo quiera ver un paisaje gris y mojado, y ver como cada movimiento de vida en la tierra nos lo agradece. Somos lluvia, yo al menos me considero sectaria de ella. Me duele escucharla callarse, como si tuviese un temporizador de los que somos adictos a ella que le avisase de que se tiene que ir, pero nos deja un bonito regalo y es su aroma. Me encanta pensar que ella forma una conexión entre nosotros, quizás la gota que rozó mi mano viaje por pequeñas corrientes hasta la puerta de tu casa y allí haya un charco, lo pises y quizás esa gota acaricie tu mano. Quizás esa gota salve a una pequeña planta la cual tenía sed, o quizás como yo, quizás esa gota era lo que necesitaba para sonreír hoy Lunes a las 3:27 de la noche. Espero que en los momentos más importantes de mi vida esté ella presente, que me dedique unos cuantos paisajes sólo para mí. Espero durante estos días verte más asiduamente. En fin, como suelo decir últimamente 'qué asco damos los apasionados de lo nuestro'. Buenas noches, te quiero.
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