Otras cosas bonitas.


miércoles, 9 de noviembre de 2016

Tiempos raros.

Sedarse, morirse de sed, bucear en la mentira,
nadar en la nada, 
sucumbir a las lágrimas, ni ácidas ni saladas,
ni dulces ni amargas, sí neutras, siniestras.
Me he convertido en una estatua,
he desarrollado el llanto perfecto,
pero no dan premios por esto,
ni afecto, golpes que se llevan las puertas,
señales invisibles si no estás alerta, 
atento, desconectado,
he necesitado meses para descubrir que estaba equivocado.
Hay mariposas que parecen monstruos,
y hay rostros que se quedan grabados,
como alguien me engañó dejé de ser compasivo,
y cada día me volví más cruel.
Pagaron justos por pecadores, 
Nerón me hablaba, oírle fue el peor de mis errores,
explotando en el momento más inoportuno,
lanzo el día a la basura en el minuto uno.

[...]

El reloj no anda hacia atrás,
ni siquiera se nos permite la pausa, tic-tac, tic-tac,
en la tormenta el tiempo es una broma macabra.
Voy hacia la muerte aterrado,
habiendo malgastado la vida enfadado.
Ahora me da pena irme,
sabiendo que el tiempo que gasté en odiarme no me sirve.
Suenan las campanas anunciando ya mi hora,
corpóreo y sepulto parece que llora,
lágrimas recientes en mi piel inerte,
el grito de mis ojos por no poder volver a verte.
Yo te amaré hasta en el más allá,
allí te esperé con mi chilaba blanca,
si no me perdonas no descanso en paz,
yo siempre estuve enamorado de tu alma,
soy el encargado de tu felicidad, 
pongo toda mi bondad en la balanza, pero no alcanza,
nunca perdiste la fe en mí, ni la esperanza
de que sólo fueran tiempos raros.

Javier Ibarra

miércoles, 12 de octubre de 2016

Cruda

Tengo el alma medio cruda y los labios al dente, creo que hoy también nos iremos a dormir con hambre. A estas horas sólo hacemos guardia los valientes, nos mantenemos fríos y firmes, y en nuestro interior rezamos a algo en lo que no creemos para que el primer rayo de la mañana no nos derrita lo que nos queda de nuestro congelado corazón. Aquí los cuervos son sentencia y compañía, siempre digo que los cuervos vuelven, y nunca miento, en cada viaje sus ojos se tornan más negros, más llenos de esa inevitable verdad. Somos muchos pero no nos vemos, andamos al mismo vulgar compás. Se siente el hedor del odio, se mastica la tensión, pero el peso de la vergüenza sobre nuestros ojos hace imposible cualquier acto violento. Quisimos apoderarnos de la noche, pero con el tiempo acabamos acurrucados en sus ligeros brazos y fuimos mejores confidentes toda una vida. Se teme el dormir, dejar libre albedrío a la mente es casi jurarse una pesadumbre eterna. La respiración se hace más profunda cuando huele a nuevo amanecer, y el miedo tangible. Los sollozos repletos de resentimientos empiezan a nacer entre nosotros, he visto manos temblorosas buscando algo con lo que poder pagar a Caronte, son horas muertas literalmente. Muchos caen a lo largo del día, otros simplemente se pierden y piden no volver, no hay cabida para la empatía, no hay duda ante el dolor. La mente teme, la mente miente, y yo, yo acabo exhausta y confusa cada día, como cuando te miraba a los ojos.

Y colapso a intervalos, en temporadas de baja presión oculta en mis sábanas, allí donde nadie llega. 



jueves, 18 de agosto de 2016

antes del Domingo.

Pasaré los malos pensamientos a limpio antes del Domingo, lo prometo. Todavía sigo limpiando el corazón de grafito, me pasa por dejármelo en cualquier lado. Aún así no me preocupa, tengo cosas más importantes que limpiar por aquí... Las manos manchadas de resentimiento y culpabilidad, manos sucias y temblorosas que dan puntadas imprecisas, en renglones que siembre acaban torcidos, manos indecisas. Si pudiera devolverles el brillo, si pudiera les daría otra vida entera.

Y, recuerda que la puerta nunca quedará cerrada del todo, siempre quedará entornada, por si alguien decide entrar silenciosamente y en un acto de valentía me roba el montón y medio de miedos que tengo. No es mercancía barata, en sociedad es un bien preciado, ten miedos ajenos a manejar y tendrás control. Cuidado con los temores violentos, son insaciables e impredecibles, carnívoros, no viven entre límites, y cuando crees que los puedes domar ya te han asfixiado... Luego miran hacia otro lado buscando la razón de sus actos... Lo peor de todo es que no encuentran absolutamente nada. Así que, antes de que vuelvas a dejar sueltas esas imprudentes palabras por tu boca, haz el favor y rómpeme las dudas. Sé que no va a doler, pero saca las vendas por si toca cubrirme los ojos.

Al final Diógenes Emocional me dejó un rincón en mi habitación para respirar, me obligó mirar hacia arriba y allí estaban: ¡Las columnas del cielo colapsaron! Y afortunada de mí estaba ahí para verlo. He visto estrellas nacer y morir ante mí, me he visto renacer en ellas, me he visto obligada a reflejarlo en un papel. Pero sabes... es hora de deshacerse de esos pesarosos escritos, es hora de ver los puentes arder y decir adiós.


domingo, 19 de junio de 2016

Enero - Sharif Fernández

Esperando que razón y corazón hagan las paces...
Represento a los hombres que luchan duro,
a los hijos sin nombre del presente sin futuro.
Yo soy de escribir poco pero puro
de esos locos que creen que las palabras son más fuertes que los muros.
Y ésto no, no es cantar, es reír por no llorar,
aprender a navegar sin haber visto nunca el mar,
es la misma sangre, la misma melancolía,
hambre que no sacia el pan nuestro de cada día.
Y si la vida es una herida, la dejo que duela,
el tiempo vuela y va firmando nuestra esquela.
Y yo tan sólo quiero no aprender todo a las malas,
pero el cielo queda lejos pa' los ángeles sin alas.
Si la música bastara para ser libre,
te juro que mis versos ya no serían en vano pero,
no siempre consigo lo que quiero,
quién iba a decir que enero caía en verano.

lunes, 13 de junio de 2016

Hiberna y huye.


Propongo bailar en silencio, que entre susurro y susurro me tropiece y tú resbales en mí, en mis zapatos. No es luna llena para todos y para algunos es rutina, mujeres lobo en guardia buscan cobijo hoy, donde el corazón pueda hibernar. Y sí, me faltaron palabras, pero se me acabó el tan anhelado hilo que hacía esa bonita puntada entre verso y verso, esos vestidos llenos de cuentos que cada noche te quitabas sólo para mí. Prométeme con la mirada que no mientes, que has venido para quedarte y que no huirás, hoy no hay luna llena para ti, hoy me debes un baile. Qué duro es pensar que con esta joven edad ya llevo una eternidad en la espalda y un reloj delante, mira que quise ser esclavo del tiempo pero te cruzaste en este vacío y no existe otra estrella que se atreva a guiar en la oscuridad permanente de esto que algunos llaman alma. La noche fue creada para aquellos que creemos en la eternidad, para perdernos en las notas de Carolyn Jones, para compensar tu pesado silencio. ¿Sabes si han regresado ya los cuervos? Muchos han caído en mitad de la noche, pero increíblemente siempre vuelven a casa, siempre vuelven. Descálzate, quizás vuelvas a sentirte como en casa, te acostumbrarás al frío suelo y a unas cálidas manos, te lo prometo. Diciembre es el mes de los valientes y de los finales, hay que tener valor para tallar “the end” en el frío de alguien y no salir ileso. Para cuando quise darme cuenta aprendí que mi reloj no marcaba tu tiempo, sino tu dirección, y así me consumí los números dejando de lado la variable de la distancia, esa que tan bien conoces. Si no te importa, escribiré yo este último movimiento, que en tus manos todo es dulcemente impredecible y al final acabo yo resbalando. Si buscabas hibernarte en mí lo has conseguido, lámete las heridas y vuelve a huir, pero no vuelvas a hacerme abrir si de nuevo sales corriendo.




sábado, 21 de mayo de 2016

Querida amiga.

Es precioso ver como se cuelan los últimos rayos de luz en tu alma, es como ver los últimos rayos de una tormenta, sabes que ahora empieza la calma y te quedas muda, quedas en paz. Las risas sin motivo son especialidad de la casa, y el cuidado recíproco nuestra especialidad, es por ello que...

Quiero ver cómo tus ojos color felicidad lloran y riegan una abundante sonrisa. No tengas miedo, respira, sé que pronto te vas a curar, te prometo que nos vamos a ir lejos de aquí algún día. Es odioso, pero siempre nos encontramos en un cruce de heridas y hacemos malabares para no volver a caer. Mi mano es tuya, y sabes que siempre tengo una mirada reservada para ti. A veces las cosas son tan bonitas que nos hundimos en ellas, y sí, puedes llegar a ahogarte, pero somos de mar y sabemos salir de éstas. No merece la pena apagarse hoy porque sé que tenemos miles de noches por delante para hacerle competencia a la luna. Tengo ganas de desgastar suela de zapatos y sonrisas contigo, hasta que duelan, hasta que sangre, y así seguiremos amiga, porque el dolor ya no será enemigo, será fiel aliado y mejor guía. Es por eso que, no desistas, no cierres los ojos y quédate ciega de la luz que desprendes.


Todo va a salir bien.


domingo, 17 de abril de 2016

Como los silencios de invierno.

La última vez que te vi,
la última (única) noche que no pensé en verte,
ese espacio de tiempo que regresó,
la lágrima que no pudo llorar,
el celo que aún persiste.
Todo el ayer, atropellando este presente,
como una estampida de imágenes haciendo burbujas a mi alrededor.
Y todo ese rompecabezas de fantasías tuve
(forzosamente) que apagar.
Y tras ese inocente empuje de emociones,
supe que viniste a mí.
En el último intento por regresar,
con la esperanza inválida.
Y yo, bueno pues yo, yo no podía dejar
de decirte lo que yo sé que no te puedo decir.
La irremediable nostalgia,
la irrepetible historia,
como un llorar en silencio, a hurtadillas de mí mismo.
Tapándole la boca al corazón,
ahogando la melancolía con una mordaza
cubierta por una sonrisa.
No supe qué sentir,
pero lo que menos supe fue que no sentir.
El NO deber, detrás del NO querer,
el trasfondo heredado de la tontedad.
Al principio no pude entenderlo, he sufrido mucho.
Y el NO saber cómo sufrir,
me refiero a esa manera adecuada
en la que el duelo es la cama
y el recuerdo el paso final,
me hacen insensible al dolor,
ese que sólo tú sabes provocarme.
Y lo hice, ¡Ahh!, he vuelto a quererte
¡Volví a quererte esa noche!,
de esa manera principiante
que finge no saber qué es lo que pasa,
que finge no saber que pasará si no dejo
de sentir de inmediato.
Como adulando falsamente que no tomarás
de mi la paciencia y la arrojarás tan allá que no pueda
vislumbrarse.
Hice como si fueras el principio,
como si fuera la primera vez,
como si los holocaustos no hubiesen importado,
como si no recordara todo el daño.
Borré esas ganas de poder convencerme y saber
de certeza firme que ya no se puede.
De todas formas, como fuese que haya pasado,
sentí quererte de nuevo.
Esa noche,
tras esas mejillas,
tras las caminatas, escupiendo falacias (esas que sabes decir tan bien),
para no tocar más el tema.
Tan intensa la emoción,
tan brillante como la luz,
como los silencios en invierno.
Tan secos los recuerdos como el crocante otoño,
Así, tan fuerte fue el momento de decir "adiós" nos fue tan fácil.
Comprendiendo con eso, que esa palabra "jamás" cabrá en nuestro lenguaje.
Pues un adiós para nosotros es un: "hasta pronto",
un silencio prolongado de un: "volveré a buscarte".


Rodolfo Jayme.


jueves, 31 de marzo de 2016

Sangre en las rodillas - Ana Elena Pena.

Es absolutamente necesario suicidarse cada cierto tiempo.
Huir de uno mismo,
perderse,
levitar,
ayunar,
sentir el cuerpo vacío, agotado, dolorido.
Mudar la piel,
beber,
vomitar,
tocar fondo, follar con desesperación y luego no recordar nada.

Estar ausente de todo.

Para después, aferrarse de nuevo a la vida. Reencontrarse. Vestir colores pastel, andar a paso ligero y sonreír a los vecinos cuando te saludan en la escalera.

- ¿Qué tal estás, preciosa?
- Jodidamente bien, gracias.



lunes, 14 de marzo de 2016

Electroacuático.

Quizás sea demasiado tarde y otra vez perdí el bus, bus a estación de paz. Siempre me ha gustado viajar, me gusta sentirme arteria de lugares y pensar que formo parte de un latido. Me di cuenta hace tiempo que soy pasajera de lo pasajero, nada estable, constante movimiento en forma de mareo que al final termina pausada en el mismo punto; y sí, digo pausada porque es terriblemente impredecible cuando volverá esa figura que camina deambulante, que no deja rastro, figura borrosa, balanceante, figura triste. Curioso es que cuando intentas cogerla, ella se ha adelantado veintiocho pasos a ti, y sigue sin ti, sigue sin ti. Y no tengas miedo, no te canses, no te nubles como esos días que tanto adoras, sabes que lloverte es bueno, pero no desbordes la presa. Aunque te sientas cálida en rincones opacos, busca luz, porque cariño, eres un ser electroacuático. Nadie mejor que tú sabe que el frío puede llegar a quemar, y ya tuvimos quemaduras de tercer grado. Sé que eres eléctrica, que más de una vez la cantidad amperios que ha descargado tu mente podría haber causado catástrofes mundiales, pero esas catástrofes la reservas para tus interminables guerras. Has tocado fondo de mar millones de veces, se cuentan leyendas sobre ti, domadora del famoso Kraken o incluso de algún ser mucho más temible, mucho más oscuro. Y fluyes en una muy estrecha línea, entre dos mundos de los cuales no sabes muy bien donde respirar. Recuerda que, una imagen no deja huella, pero tú estás derritiendo el suelo allá por donde pisas, y te siguen. Aunque tú ignores hay miles de pares de ojos observando cada uno de tus movimientos, ojos que te juzgan y ojos que se cierran. Eres esa onda tan inestable que da dolor de cabezas a científicos porque no entienden tu origen, pero no te preocupes por ello, sabes que hay flores que nacen en mitad del asfalto y tan sólo se hacen ver, se hacen ver vivir. Eres quizás un ser peligroso, un ser autodestructivo, tu materia no está hecha para vivir en el entorno en el que te encuentras; pero de alguna manera sigues aquí, y de alguna manera seguiremos aquí, mi gran y querido ser electroacuático.


martes, 1 de marzo de 2016

Time, time.





“If you gaze for long into an abyss, the abyss gazes also into you.”

Friedrich Nietzsche

miércoles, 17 de febrero de 2016

A devil may cry.


- Are you crying?
- It's only the rain.
- The rain already stopped...
- Devils never cry.
- I see... but, maybe somwhere out there even a devil may cry when he loses a loved one, don't you think?
- Maybe...

martes, 16 de febrero de 2016

Small hands.



Te ruego por favor que me olvides
tenías razón, querida.
Soy egoísta y complicado,
aunque te echaré de menos mi amor,
soy débil y por eso fracaso.
Consigo distraerme con la música,
no puedo pensar en nada salvo en el arte.
Escribiré sobre mi soledad en poemas
sólo tengo que saber cómo empezar.
Escribiré con lápiz los puntos sobre las ies,
cerraré mis párpados y esconderé mis ojos.
Abandonaré mis ideales
y sólo pensaré en mí.



Hatred Intro.

Mi nombre no es importante... lo importante es lo que voy a hacer.
Simplemente odio este puto mundo de mierda y los gusanos humanos que se alimentan de sus restos.
Toda mi vida es frío y amargo odio.
Siempre he querido morir de forma violenta... es la hora de la venganza y ninguna vida merece salvarse.
Y pondré bajo tierra a todos los que pueda.
Es hora de matar... y es hora de que muera.
Polvo al polvo.




domingo, 14 de febrero de 2016

4:48.

Creo que soy capaz de desatar más energía en un segundo que cualquier estrella del universo en toda su larga vida. Y floto, aquí y allá, energía que pasa a través de mí, por mis venas, por mis ojos. Niebla que acude a mí cuando más lo necesito, respirar humo, resguardarme del presente, dormir para el futuro, y quizás desaparecer por un pasado. A veces pierdo el tacto y no siento el calor humano, pero el frío de tu mirada sigue atravesando ojos. Enredadera de pelo, guarda y decora mi enorme castillo, cobras negras que muerden mi sangre sacian su sed de veneno, maquiavélica medusa interior. Musa, no me pidas más, búscate a otra amante que sacie tus noches de versos que dan vueltas de campana en camas, en corazones. Confiad en los cuervos, traen verdad en sus ojos y no en palomas y sus fingidos mensajes de paz, sabemos que estamos en guerra, siempre estamos en guerra. Y que sí, que Piedad iba a venir a verme, pero antes de doblar la última esquina miró mi foto y se lo pensó. Morfeo dejó de venir a visitarme, se cansó de cruzar cascadas hasta llegar a mi casa, se cansó del frío y me borró de su lista. No me preocupa, Insomnia me cuida, siempre está conmigo y me cuenta historias hasta que mis párpados se derrumban por su propio peso, párpados cargados de desastres, ojeras que hacen de colinas hacia el precipicio de mi boca, donde tu nombre siempre se cae.



miércoles, 10 de febrero de 2016

Retomar el vuelo.

No te rindas, aún estás a tiempo
de alcanzar y comenzar de nuevo.
Aceptar tus sombras,
enterrar tus miedos,
liberar el lastre,
retomar el vuelo.
No te rindas que la vida es eso,
continuar el viaje,
perseguir tus sueños.
Destrabar el tiempo,
correr el los escombros
y destapar el cielo.
...
No te rindas, por favor, no cedas.
Aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se ponga y se calle el viento.
Aún hay fuego en tu alma,
aún hay vida en tus sueños.
Porque cada día es un comienzo nuevo,
porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás sola, porque yo te quiero.


Mario Benedetti



jueves, 4 de febrero de 2016

Ay.



Ay, llevo años escribiendo la misma canción.
Ay, con el único fin de saber algo más de ti.
Versos inversibles, versos inservibles,
pues eres volátil y caprichoso, mi corazón.
Pues eres esquivo y caprichoso, mi corazón.
Ay, con la promesa de vivir intensamente.
Ay, seguí tus pautas ciegamente
¿Y a dónde me ha llevado eso, mi corazón?
Mira a dónde me ha llevado eso, mi corazón...
Ay, es que no te importa lo que pase alrededor
que ya no seamos violentas
que nos impongan la vida cruenta
que se haga trizas nuestra fe
que no quede más remedio que enloquecer.
A veces sí, a veces no, dices mi corazón.
A veces sí, a veces no, confiesas cruel e indolente, mi corazón.

sábado, 30 de enero de 2016

Alejandra Pizarnik - Diarios.

¿Qué es lo que hace que se pierda la infancia? Me pregunto cuándo surgió en mí la tensión, la inhibición, el falso conocimiento de mí, mi maldita vida psicológica. Hubo una vez en la que yo jugaba y me olvidaba y hacía lo que quería y me permitía todo. No quiero referirme a las represiones ni prohibiciones familiares pues no tuve demasiadas. Hablo de una vieja libertad que no sabía lo que era.



sábado, 2 de enero de 2016

Ser o no ser.

“Ser o no ser… He ahí el dilema.
¿Qué es mejor para el alma, sufrir insultos de Fortuna, golpes, dardos, o levantarse en armas contra el océano del mal, y oponerse a él y que así cesen?
Morir, dormir… Nada más; y decir así que con un sueño damos fin a las llagas del corazón y a todos los males, herencia de la carne, y decir: ven, consumación, yo te deseo.
Morir, dormir, dormir… ¡Soñar acaso! ¡Qué difícil! Pues en el sueño de la muerte ¿qué sueños sobrevendrán cuando despojados de ataduras mortales encontremos la paz?
He ahí la razón por la que tan longeva llega a ser la desgracia.
¿Pues quién podrá soportar los azotes y las burlas del mundo, la injusticia del tirano, la afrenta del soberbio, la angustia del amor despreciado, la espera del juicio, la arrogancia del poderoso, y la humillación que la virtud recibe de quien es indigno, cuando uno mismo tiene a su alcance el descanso en el filo desnudo del puñal?
¿Quién puede soportar tanto? ¿Gemir tanto? ¿Llevar de la vida una carga tan pesada? Nadie, si no fuera por ese algo tras la muerte —ese país por descubrir, de cuyos confines ningún viajero retorna— que confunde la voluntad haciéndonos pacientes ante el infortunio antes que volar hacia un mal desconocido.
La conciencia, así, hace a todos cobardes y, así, el natural color de la resolución se desvanece en tenues sombras del pensamiento;
y así empresas de importancia, y de gran valía, llegan a torcer su rumbo al considerarse para nunca volver a merecer el nombre de la acción.
Pero, silencio… la hermosa Ofelia ¡Ninfa, en tus plegarias, jamás olvides mis pecados!”

Pequeña dedicación a mi arte.


Cuando nazco, cuando en ti broto.
Yo estallo como un estadio, como los lobos en luna llena.
Yo soy el grito que te propulsa hacia las garras de la belleza.

No te dejaré nunca.

Yo, Jack.

Nadie puede negar 
que soy un tipo singular 
un talento incomparable sin igual.
Si deseo una sorpresa en la oscuridad, 
el mejor sé que soy sin quererlo. 
Una dosis muy pequeña de mi encanto fantasmal 
y hombres hechos y derechos gritarán. 
Mi esqueleto agité y de pronto grité 
y a caballeros valerosos asusté. 
Pero año tras año nada va a cambiar,
y me canso un poco de hacer tanto mal. 
Yo, Jack, el rey del mal 
estoy cansado de seguir igual... 
Y es que muy dentro en mi interior 
hay un vacío aterrador. 
Qué sensación en mi corazón 
surgió inesperada y veloz. 
Soy un profesional un maestro infernal, 
Lucifer me podría envidiar. 
Para un tipo corriente no soy más que un perdedor, 
pero soy famoso en todo el continente. 
Como ya estoy muerto, yo me arranco la cabeza 
y recito a Shakespeare hasta en verso. 
No hay hombre ni animal que me pueda imitar 
con la furia que me inspiran mis ancestros. 
Ni tu me podrías comprender 
pues el rey de marfil de esqueleto gris, 
no quiere reinar, si supieran la verdad... 
Dejaría el reinado para estar a su lado. 
Hay soledad en mi corazón, 
y necesito mas calor. 
La fama no me ayudará 
Mis lágrimas vacías están.