Otras cosas bonitas.
martes, 1 de septiembre de 2015
Guardiana.
Recuerdo una noche que vi dos estrellas fugaces cruzarse, fue cosa de segundos pero fue bonito verlo. En esos segundos vi como se apagaron y desaparecieron en el cielo, en el gran espacio, y me gustaría saber qué habrá sido de ellas. Estoy segura de que tienen una gran historia detrás, me imagino que habrán viajado kilómetros luz y habrán visto cosas que ellas solas guardan entre secretos. Habrán sentido cosas que sólo ellas comprenderán, habrán viajado durante mucho tiempo juntas y seguro que en su espalda cargaron una mochila llega de recuerdos y experiencias. Estoy segura de que han aprendido mucho la una de la otra, pero tengo la triste sensación de a una de ellas se le apagó la luz que la iluminaba e hizo que la otra tuviera que partir sola en el espacio. Son estrellas, las estrellas siempre serán bonitas y aunque a veces las veas apagarse dejan un rastro de luz dentro de nosotros, quizás la luz dure para siempre o quizás se apague poco a poco. Cuidar la luz de las estrellas debe ser un trabajo precioso. Quizás en otra galaxia, quizás en otra época, quizás si sus luces colisionan, quizás algún día puedan volver a brillar juntas y sigan cruzando el universo. Fue precioso, y me encantaría volver a ver algo así algún día, yo me quedó aquí a las puertas de la noche esperando que vuelvan a encontrarse en la oscuridad, guardiana de las estrellas, guardiana de nosotros.
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