Otras cosas bonitas.


lunes, 21 de septiembre de 2015

Tripas

Toma, mírame cómo me despiezo, cómo me arranco las piernas para no arrastrarme más. Mira cómo me arranco los brazos para no poder abrazarte nunca más aunque quiera, mira cómo se me cae el pelo del estrés de todo ésto. Mira cómo me arranco los dedos uno a uno para no poder escribirte nunca más. Mira como me perforo los oídos para no escuchar nunca más tu voz. Observa como me arranco los ojos para no poder verte más ¿pesan verdad? pesan de pánico y de tristeza pero cuidado, que en seguida se te desharán entren los dedos, se harán puro agua, porque es lo que han sido durante todos estos meses agua, agua que no ha parado de derramarse. Toma, te dejo mis ojeras grises porque han sido mis compañeras mas fieles durante todo este tiempo. Mira como me arranco la garganta, intenta deshacer ese nudo que se ha formado, que no me ha dejado respirar, que me ha ahogado más de una vez sólo de pensar en ti. Toma te dejo mis tripas aquí desparramadas por el suelo, están llenas de nervios, nervios que me han tenido en vela ya no sé cuantas noches. Te dejo mis pies, tienes un camino por recorrer más bonito que el mío, por si algún día tu suela de desgasta. Te dejo mis labios por si algún día los echas de menos. Te dejo mis pulmones para que sientas lo que me cuesta respirar, no tienen filtro de tristeza y a cada inspiro algo negro se cuela dentro de ellos. Te dejo mi cerebro, quédate con la parte que quieras, con la bonita o la retorcida, haz lo que quieras. Me arrancaré el alma aunque esté sucia, no tengo fuerzas para limpiarla, aunque sé que por algún lado queda algo de luz. Y mi corazón, bien, no te lo puedo dar porque no tengo. El poco corazón que tenía lo tienes tú, y quizás lo hayas machacado y pisoteado, y lo entenderé. Mis huesos ya son polvo, polvo que quiere esparcirse por tu habitación para al menos estar cerca de ti, para poder verte dormir cada noche. Quédate con lo que quieras o no te quedes con nada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario