Otras cosas bonitas.
lunes, 21 de septiembre de 2015
.
Llevo perdida en este lugar no sé ya cuanto tiempo y tengo miedo. Tengo miedo porque parece que mi vida se hunde cada día un poco más. Levantarse por las mañanas es lo más terrorífico de mi vida, porque empieza otra pesadilla, otro día sin fin. Me he quedado mirando el reloj del ordenador muchas veces sólo para ver que el tiempo pasaba porque los minutos se me hacen infinitos, infinitos igual que el dolor que siento por dentro. Me duelen ya los ojos de llorar literalmente, necesito descansar, pero mi alma está ahí con un látigo y mi mente no se quiere despegar de ti. Es lo más doloroso que he sentido en mi vida, no sé ya cuantas veces he tenido ganas ya de desaparecer del mapa porque el sufrimiento a veces se desborda y simplemente no puedo más, no puedo. Muchas veces aprieto muy fuerte la almohada contra mi pecho para sentir que hay algo ahí, algo reconfortante. Quiero que todo ésto pase o lo voy a estar cargando toda mi vida. Es como una cadena enorme que tengo atada al cuello y me ahoga, y me va a dejar marcas. Por qué duele tanto echar de menos a una persona, supongo que porque ha sido mi compañero durante mucho tiempo y ahora está muy lejos, pero mucho y yo aquí esperando a que vuelva, cuando él ha dicho ya que no va a volver a pisar estas tierras. El tiempo me está machacando, el tiempo me está matando por segundo, sólo quiero dormir, dormir para siempre, allí no sufro, allí no existes y si existes no siento dolor. Que alguien me ayude.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario