Otras cosas bonitas.


lunes, 28 de septiembre de 2015

Aprenderás

Después de algún tiempo Aprenderás la diferencia entre dar la mano y socorrer a un alma, y Aprenderás que amar no significa apoyarse, y que compañía no siempre significa seguridad.
Comenzarás a aprender que los besos no son contratos, ni regalos ni promesas… comenzarás a aceptar tus derrotas con la cabeza erguida y la mirada al frente, con la gracia de un niño y no con la tristeza de un adulto y Aprenderás a construir hoy todos tus caminos, porque el terreno de mañana es incierto para tus proyectos y el futuro tiene la costumbre de caer en el vacío.
Después de un tiempo Aprenderás que el sol quema si te expones demasiado… aceptarás incluso que las personas buenas podrían herirte alguna vez y necesitarás perdonarlas… Aprenderás que hablar puede aliviar los dolores del alma… descubrirás que lleva años construir confianza y apenas unos segundos destruirla y que tu también podrás hacer cosas de las que te arrepentirás el resto de tu vida. Aprenderás que las nuevas amistades continúan creciendo a pesar de las distancias, y que no importa que es lo que tienes, sino a quien tienes en la vida, y que los buenos amigos son la familia que nos permiten elegir.
Aprenderás que no tenemos que cambiar de amigos,  si estamos dispuestos a aceptar que lo amigos cambian. Te darás cuenta de que puedes pasar buenos momentos con tu mejor amigo haciendo cualquier cosa o simplemente nada, solo por el placer de disfrutar su compañía.
Descubrirás que muchas veces tomas a la ligera a las personas que más te importan y por eso siempre debemos decir a esa persona que la amamos, porque nunca estaremos seguros de cuando será la ultima vez que la veamos. Aprenderás que las circunstancias y el ambiente que nos rodea tiene influencia sobre nosotros, pero que nosotros somos los únicos responsables de lo que hacemos. Comenzaras a aprender que no nos debemos comparar con los demás, salvo cuando queramos imitarlos para mejorar. Descubrirás que lleva mucho tiempo llegar a ser la persona que quieres ser, y que el tiempo es corto.
Aprenderás que no importa donde llegaste sino a donde te diriges y si no lo sabes cualquier lugar sirve…
Aprenderás que si no controlas tus actos ellos te controlan y que ser flexible no significa ser débil o no tener personalidad, porque no importa cuan delicada y frágil sea una situación: Siempre existen dos lados.
Aprenderás que héroes son las personas que hicieron lo que era necesario enfrentando las consecuencias…
Aprenderás que la paciencia requiere mucha práctica. Descubrirás que algunas veces, la persona que esperas que te patee cuando te caes, tal vez sea una de las pocas que te ayuden a levantarte.
Madurar tiene más que ver con lo que has aprendido de la experiencia, que con los años vividos.
Aprenderás que hay mucho más de tus padres en ti de lo que supones. 
Aprenderás que nunca se debe decir a un niño que sus sueños son tonterías, porque pocas cosas son tan humillantes y seria una tragedia si lo creyese porque le estarás quitando la esperanza.
Aprenderás que cuando sientes rabia, tienes derecho a tenerla, pero eso no te da el derecho a ser cruel.
Descubrirás que solo porque alguien no te ama de la forma que quieres, no significa que no te ame con todo lo que puede, porque hay personas que nos aman, pero no saben como demostrarlo…
No siempre es suficiente ser perdonado por alguien, algunas veces tendrás que aprender a perdonarte a ti mismo. Aprenderás que con la misma severidad con que juzgas, también serás juzgado y en algunos momentos condenado.
Aprenderás que no importa en cuantos pedazos tu corazón se partió, el mundo no se detiene para que lo arregles.
Aprenderás que el tiempo no es algo que puedes volver hacia atrás, por lo tanto debes cultivar tu propio jardín y decorar tu alma, en vez de esperar que alguien te traiga flores. Entonces y solo entonces sabrás realmente lo que eres capaz de soportar; que eres fuerte y que podrás ir mucho más lejos de lo que pensabas cuando creías que no se podía más.
 Es que realmente la vida vale cuando tienes el valor de enfrentarla.

"El tamaño de las personas" William Shakespeare.

Una persona es enorme para uno. Cuando habla de frente y vive de acuerdo a lo que habla, cuando trata con cariño y respeto, cuando mira a los ojos y sonríe inocente. Es pequeña cuando solo piensa en sí misma, y le hace creer a los otros que piensa en ellos, cuando se comporta de una manera poco gentil, cuando no apoya, cuando abandona a alguien justamente en el momento en que tendría que demostrar lo que es más importante entre dos personas: la Amistad, el compañerismo, el cariño, el respeto, el celo y asimismo el amor.
Una persona es gigante cuando se interesa por tu vida, cuando busca alternativas para tu crecimiento, cuando sueña junto contigo… cuando trata de entenderte aunque no piensen igual .Una persona es grande cuando perdona, cuando comprende, cuando se coloca en el lugar del otro, cuando obra no de acuerdo con lo que esperan de ella, pero de acuerdo con lo que espera de sí misma.
Una persona es pequeña cuando se deja regir por comportamientos. Cuando quiere quedar bien con todos, cuando maneja a la gente como un titiritero y lamentablemente siempre hay gente que no tiene convicciones y se deja manejar….
Una misma persona puede aparentar grandeza o pequeñez dentro de una relación, puede crecer o disminuir, en un corto espacio de tiempo.
Una decepción puede disminuir el tamaño de un amor que parecía ser grande.
Una ausencia puede aumentar el tamaño de un amor que parecía ser ínfimo.
Una decepción puede terminar con el respeto por alguien…de muchos… Una acción correcta puede enaltecer a otros. 
Es difícil convivir con esta elasticidad:  Las personas se agigantan y se encogen a nuestros ojos. Ya que nosotros no juzgamos a través de centímetros y metros, sino de acciones y reacciones, de verdades o falsedades, de expectativas y frustraciones. Una persona es única al extender la mano, y al recogerla inesperadamente, se torna otra. El egoísmo unifica a los insignificantes, a los perdedores, a los falsamente llamados diplomáticos.
No es la altura, ni el peso, ni la belleza, ni un título o mucho dinero lo que convierte a una persona en grande… Es su honestidad, su decencia, su amabilidad y respeto por los sentimientos e intereses de los demás.
Por su sensibilidad sin tamaño…

lunes, 21 de septiembre de 2015

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Llevo perdida en este lugar no sé ya cuanto tiempo y tengo miedo. Tengo miedo porque parece que mi vida se hunde cada día un poco más. Levantarse por las mañanas es lo más terrorífico de mi vida, porque empieza otra pesadilla, otro día sin fin. Me he quedado mirando el reloj del ordenador muchas veces sólo para ver que el tiempo pasaba porque los minutos se me hacen infinitos, infinitos igual que el dolor que siento por dentro. Me duelen ya los ojos de llorar literalmente, necesito descansar, pero mi alma está ahí con un látigo y mi mente no se quiere despegar de ti. Es lo más doloroso que he sentido en mi vida, no sé ya cuantas veces he tenido ganas ya de desaparecer del mapa porque el sufrimiento a veces se desborda y simplemente no puedo más, no puedo. Muchas veces aprieto muy fuerte la almohada contra mi pecho para sentir que hay algo ahí, algo reconfortante. Quiero que todo ésto pase o lo voy a estar cargando toda mi vida. Es como una cadena enorme que tengo atada al cuello y me ahoga, y me va a dejar marcas. Por qué duele tanto echar de menos a una persona, supongo que porque ha sido mi compañero durante mucho tiempo y ahora está muy lejos, pero mucho y yo aquí esperando a que vuelva, cuando él ha dicho ya que no va a volver a pisar estas tierras. El tiempo me está machacando, el tiempo me está matando por segundo, sólo quiero dormir, dormir para siempre, allí no sufro, allí no existes y si existes no siento dolor. Que alguien me ayude.

Lejos.

Lejos, lejos de todas las cosas que somos,
finge una sonrisa e inhala hondo y exhala al decir:
'Adiós, adiós a todo el ruido'.




Tripas

Toma, mírame cómo me despiezo, cómo me arranco las piernas para no arrastrarme más. Mira cómo me arranco los brazos para no poder abrazarte nunca más aunque quiera, mira cómo se me cae el pelo del estrés de todo ésto. Mira cómo me arranco los dedos uno a uno para no poder escribirte nunca más. Mira como me perforo los oídos para no escuchar nunca más tu voz. Observa como me arranco los ojos para no poder verte más ¿pesan verdad? pesan de pánico y de tristeza pero cuidado, que en seguida se te desharán entren los dedos, se harán puro agua, porque es lo que han sido durante todos estos meses agua, agua que no ha parado de derramarse. Toma, te dejo mis ojeras grises porque han sido mis compañeras mas fieles durante todo este tiempo. Mira como me arranco la garganta, intenta deshacer ese nudo que se ha formado, que no me ha dejado respirar, que me ha ahogado más de una vez sólo de pensar en ti. Toma te dejo mis tripas aquí desparramadas por el suelo, están llenas de nervios, nervios que me han tenido en vela ya no sé cuantas noches. Te dejo mis pies, tienes un camino por recorrer más bonito que el mío, por si algún día tu suela de desgasta. Te dejo mis labios por si algún día los echas de menos. Te dejo mis pulmones para que sientas lo que me cuesta respirar, no tienen filtro de tristeza y a cada inspiro algo negro se cuela dentro de ellos. Te dejo mi cerebro, quédate con la parte que quieras, con la bonita o la retorcida, haz lo que quieras. Me arrancaré el alma aunque esté sucia, no tengo fuerzas para limpiarla, aunque sé que por algún lado queda algo de luz. Y mi corazón, bien, no te lo puedo dar porque no tengo. El poco corazón que tenía lo tienes tú, y quizás lo hayas machacado y pisoteado, y lo entenderé. Mis huesos ya son polvo, polvo que quiere esparcirse por tu habitación para al menos estar cerca de ti, para poder verte dormir cada noche. Quédate con lo que quieras o no te quedes con nada.

martes, 15 de septiembre de 2015

Tren expreso

Llevo muchos años ya jugando en este juego, y nada nuevo siempre el mismo sol, el mismo foco.
A veces me coloco y creo que debo ser fuego
porque llego y convierto en ceniza todo lo que toco.

[...]

Ya no crecen flores nuevas en los arrabales
porque aquí pasan los días pero todos son iguales.
Y yo solo rindo frente a una copa vacía,
tengo de compañía el silencio y su melodía.
Escribo por la noche pa’ poder dormir de día
soy amante del derroche, despilfarro la alegría
si la tengo, porque a veces es tan cara
que el dinero no la paga aunque lo intente.
Tú siente y compara,
dime quién te ampara,
Dime quién repara
cuando el miedo es el que te mira a la cara.
Dime, cuando el folio es el testigo de mi crimen.
Quién me salva cuando el dolor a mi me oprime el alma.
Cuando lloro desde la noche hasta el alba 
como un niño que de amigas tiene a dos ojeras malva.

[...]

La luna de enero enamoró a mi lapicero.
Yo prefiero demostrártelo a decirte que te quiero.
Sé que el material de las palabras es ligero,
que la vida es corta, el reloj un embustero.
Todo lo que importa no se compra con dinero
pero que le voy a hacer si el placer es pasajero.
Cuesta amanecer en esta jungla de acero,
con poco que ofrecer, yo doy siempre lo que tengo.

[...]

Yo para encontrarme tuve que perderme, 
tuve que aprender a desprenderme.
Y ahora voy un poco más libre,
un poco más triste
en busca de una frase que se que ya no existe.
Solo soy el prisionero del tintero y de tu piel.
El guerrero, bucanero de un velero de papel.
El patito feo, el castigado del recreo
Otro Teseo de paseo que se quedó sin cordel.

Aún me queda aire,
por suerte mi sombra siempre me concede un baile.
Ay de este corazón ciego de orgullo
que dice que si no es tuyo ya no quiere ser de nadie.
Y no nos sonríe igual la luna,
o quizás sea el espejo que ya no concede treguas
a los huesos de este viejo que no se muerde la lengua.
Nena, véngame si muero en esta batalla
y luego llévame junto a la playa
y entiérrame en la arena cerca de la orilla,
pa’ que el mal me haga cosquillas
y de noche me visiten las sirenas.
Que, solo yo sé lo que pesa este pellejo de
niño viejo, de macarra con complejos,
me miro en el espejo y te 
juro que no dejo de pensar 
que si no encuentro la felicidad lo dejo. 
Tengo la suerte del que escribe por placer
que sabe que la vida es perdonar y agradecer.
Con poco más que hacer,
escribir y envejecer,
y esperar a que la muerte tenga labios de mujer.
Lo confieso, a veces sueño con ese beso 
que quita el peso y haga del final el regreso.
Para ser libre en este mundo preso
solo nos queda el sexo, ponerle algo de ceso.

[...]

Cuando han perdido peso los huesos que van conmigo, ya solo me confieso en el folio sobre el que escribo.
Tren expreso sin regreso hacia el olvido.

domingo, 13 de septiembre de 2015

Volver a volver a empezar.

'En mi dedicación a la meditación y a la oración
no busco explicación, sólo mi salvación.
El que tenga ojos que vea, el que tenga oído escuche
y el que no pueda encontrar la paz que luche.
Todos somos útiles, tú tienes que encontrar tu razón
empieza en ti la revolución.
Usa tu inteligencia y tu corazón
pues al final será juzgada, premiada o castigada cada acción.
Yo ya he cometido la barbarie de ser un necio,
imprudente por la adrenalina del trapecio
a medida que mi fama creció, creció mi ego
y mi ego a mi alma al diablo ofreció, le pegó fuego.
En este fuego ardí, me perdí, te perdí a ti y a ti,
por momentos siento mucho haberme comportado así
si hasta dejé de rezar, más no quiero recordar
tengo el propósito de volver a volver a empezar'.

Nacer.

Tan valiente y tan cobarde mi canción,
que siempre llega tarde para pedirte perdón. 
Con esta pobre y vana pretensión, 
de pagarte con palabras las deudas del corazón. (Oíste) 
te vengo a devolver lo que me diste, 
todo lo que hiciste por este corazón gris que, viste. 
te quiere regalar un verso triste, 
una canción de amor para el amor que ya no existe.. 

Mejor dejémoslo en empate, 
el amor se fue y ninguno pagó su rescate. (¿Lo malo?) 
Lo malo es nostalgia y su debate, 
el corazón ya va mejor sólo me duele cuando late. (¿Y ahora?) 
Todo lo que tengo es un papel, 
y el eco de tus besos resonándome en mi piel. 
Ya perdí mil primaveras y el orgullo 
por buscar en otros ojos la luz que tienen los tuyos. 

Yo te juro decir toda la verdad, 
a veces, hay que perder para ganar. 
Creces, cuando te sabes levantar. 
Esta vez ya no hay disfraz ni la sed de la ansiedad, 
todo por vivir, todo por sentir. 
Ya se fue el dolor, de mi alrededor, 
hoy te quiero escribir, una canción de amor. 

Todo nace y se marchita, 
el amor muere y resucita. 
Enseñan más las horas que los años, 
los besos de los labios del amor cuando hace daño. 
Culpable de mis pecados lo confieso, 
qué le voy a hacer siempre me vendo por un beso. 
Tantas palabras y crueles cicatrices 
y al final lo que más duele es el te quiero que no dices. 

Te recuerdo despacito y sin ayuda, 
por el brillo de tu cuerpo cuando suda. 
Siempre nos quedará una luna muda 
y el tibio escalofrío de los versos de Neruda. 

Ante tus labios de carmín deja que brinde, 
por el amor y su motín, cuando el dolor al fin se rinde, 
créeme cuando te digo 
que quiero que seas feliz aunque no sea conmigo.

martes, 1 de septiembre de 2015

Vuelve pronto

Que alguien me disculpe por si tropiezo
pues no estoy acostumbrada a melancolía,
y siento que desaparezco
en esta pequeña poesía.

Que alguien te busque por las noches
y te traiga a mi cama.
Que me des abrazos dulces,
y no despertar hasta mañana.

Dónde te has ido, no puedo verte
te busco entre sombras, ente oscuridad.
De las manos fuerte cogerte,
mi sueño hecho realidad.

Sueño que estás a mi lado,
que veré tu sonrisa al despertar.
Encuentro un vacío, un sentimiento asustado,
bienvenida a tu triste realidad.

No tengo tiempo para pedir disculpas ya,
ni tu un sitio para mí.
Pero te puedo prometer y prometo
Que siempre te estaré esperando aquí.

Vuelve pronto.

Guardiana.

Recuerdo una noche que vi dos estrellas fugaces cruzarse, fue cosa de segundos pero fue bonito verlo. En esos segundos vi como se apagaron y desaparecieron en el cielo, en el gran espacio, y me gustaría saber qué habrá sido de ellas. Estoy segura de que tienen una gran historia detrás, me imagino que habrán viajado kilómetros luz y habrán visto cosas que ellas solas guardan entre secretos. Habrán sentido cosas que sólo ellas comprenderán, habrán viajado durante mucho tiempo juntas y seguro que en su espalda cargaron una mochila llega de recuerdos y experiencias. Estoy segura de que han aprendido mucho la una de la otra, pero tengo la triste sensación de a una de ellas se le apagó la luz que la iluminaba e hizo que la otra tuviera que partir sola en el espacio. Son estrellas, las estrellas siempre serán bonitas y aunque a veces las veas apagarse dejan un rastro de luz dentro de nosotros, quizás la luz dure para siempre o quizás se apague poco a poco. Cuidar la luz de las estrellas debe ser un trabajo precioso. Quizás en otra galaxia, quizás en otra época, quizás si sus luces colisionan, quizás algún día puedan volver a brillar juntas y sigan cruzando el universo. Fue precioso, y me encantaría volver a ver algo así algún día, yo me quedó aquí a las puertas de la noche esperando que vuelvan a encontrarse en la oscuridad, guardiana de las estrellas, guardiana de nosotros.