He soñado con lo que se siente al morir,
y me vi a mí misma de nuevo convirtiéndome de nuevo en sombras.
De la misma forma en que lo hice cuando era una niña,
vi mis huesos partirse, y todas esas cosas que he estado
escondiendo de ti se esparcieron.
Todos esos secretos de los que nunca pensé que contaría a alguien.
Estoy cálida y aburrida, y estoy yendo a la deriva
a través de este lugar.
No es mejor ni peor que todo
aquello que alguna vez me ha ocurrido, pero desearía
nunca haber conocido a muchas de las personas que he conocido.
No porque no me agraden, sino porque los decepciono.
Y cuando decepcionas a todos todo el tiempo...
se vuelve difícil no querer morir.
Constantemente siento esta sensación extraña
y vergonzosa, como si estuviera siendo observada
por mil ojos brillantes y vengativos.
Detrás de espejos unidireccionales, en baños públicos
y vagones de metro.
Y a dondequiera que voy sé que no soy bienvenida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario