Quién, quién te ha dado permiso a ti, si a ti te digo. Oh dios, no empieces a hacerte el loco, siempre recomendado cuando en realidad dictas. Sabes, podrías haber sido el mismísimo puto Hitler, con todos esos mierdas siguiendo tus mierdas, pero a mí no, a mí no me vas a convencer. Quién te ha dado permiso a ti para decidir qué hago o qué no hago con mi vida, ¿qué quieres verme recogerme flores en un puto campo holandés? Dime, ¿es eso lo que quieres? Pues estás jodido. Sabes en cuanto tú no mires, o los tres capullos que tienes aquí se despisten "bang-bang" y nos vemos en el infierno. Entiendes que no tienes poder sobre mi vida, que me la quitaré cuando yo quiera, estoy en mi puto derecho amigo, yo no elegí vivir, pero si cómo y cuándo irme, y tú no me vas a poder quitar ese derecho, el derecho a morir. Y por dios, déjate de esas malditas pastillas, ¿de verdad crees que me las tomo tal y cómo tu 'dictas'? De verdad amigo, hay que ser gilipollas. No soy médico, no me he doctorado como usted en Oxford, ¿con honores verdad señor?. ¿Qué es esto?¿Un nuevo experimento para mantener con vida a un puñetero zombie? ¡Cuándo entenderéis que ya estoy muerto, que estoy muerto por dentro! Y ni se te ocurra llamar al psiquiatra, no empecemos de nuevo, cuándo coño se va a enterar ese de que le digo lo que quiere escuchar solamente para poder irme antes a casa, sois ridículos de verdad. Si todos tenemos derecho a la vida, también lo tenemos a la muerte, yo decido cuando se acaba mi historia, y eh, no me digas que todo tiene solución, odio esa puñetera frase. 'Que si el tiempo todo lo cura...' ¿Quién fue el imbécil que dijo eso? ¡Vamos tiempo, ven aquí, quítame este jodido dolor que no me deja dormir, que reseca mis ojos, que hace que el puto corazón se me estrangule por segundos, vamos, ven aquí! Oh, no hay nadie. ¿Queréis que lo llamemos eutanasia? Quizás así os quedéis más tranquilos, esto no hará borrón en vuestro historial médico, os lo prometo, eutanasia emocional... suena hasta bonito. Ah sí, y el día que me vaya, ni se os ocurra llamarme cobarde, porque os juro que subiré desde el mismo puto infiero y haré de vuestras vidas una constante pesadilla. 'Cobarde...miedo a la vida, a no saber afrontar los problemas...egoístas' Es acojonante que lleguéis a decir esas cosas. Qué creéis, ¿que la gente que quiere terminar su vida en un momento determinado sólo piensan en ellos mismos? Hay que ser imbéciles. No hay otra cosa a la que le demos más importancia que a los demás cuando se llega a estas situaciones. Pero sabes... aquí los egoístas no somos nosotros, no que va. Son los demás, que no aguantan el dolor de una persona que quizás necesite irse, eso es ser un puto egoísta, por no respetar su puñetera decisión. Así que, como buenos médicos, dejadme tomar mis propias decisiones, porque estoy increíblemente harto de vosotros y de mi vida en general. Se acabó.
Otras cosas bonitas.
miércoles, 30 de diciembre de 2015
i'm not welcome.
He soñado con lo que se siente al morir,
y me vi a mí misma de nuevo convirtiéndome de nuevo en sombras.
De la misma forma en que lo hice cuando era una niña,
vi mis huesos partirse, y todas esas cosas que he estado
escondiendo de ti se esparcieron.
Todos esos secretos de los que nunca pensé que contaría a alguien.
Estoy cálida y aburrida, y estoy yendo a la deriva
a través de este lugar.
No es mejor ni peor que todo
aquello que alguna vez me ha ocurrido, pero desearía
nunca haber conocido a muchas de las personas que he conocido.
No porque no me agraden, sino porque los decepciono.
Y cuando decepcionas a todos todo el tiempo...
se vuelve difícil no querer morir.
Constantemente siento esta sensación extraña
y vergonzosa, como si estuviera siendo observada
por mil ojos brillantes y vengativos.
Detrás de espejos unidireccionales, en baños públicos
y vagones de metro.
Y a dondequiera que voy sé que no soy bienvenida.
y me vi a mí misma de nuevo convirtiéndome de nuevo en sombras.
De la misma forma en que lo hice cuando era una niña,
vi mis huesos partirse, y todas esas cosas que he estado
escondiendo de ti se esparcieron.
Todos esos secretos de los que nunca pensé que contaría a alguien.
Estoy cálida y aburrida, y estoy yendo a la deriva
a través de este lugar.
No es mejor ni peor que todo
aquello que alguna vez me ha ocurrido, pero desearía
nunca haber conocido a muchas de las personas que he conocido.
No porque no me agraden, sino porque los decepciono.
Y cuando decepcionas a todos todo el tiempo...
se vuelve difícil no querer morir.
Constantemente siento esta sensación extraña
y vergonzosa, como si estuviera siendo observada
por mil ojos brillantes y vengativos.
Detrás de espejos unidireccionales, en baños públicos
y vagones de metro.
Y a dondequiera que voy sé que no soy bienvenida.
martes, 29 de diciembre de 2015
lunes, 28 de diciembre de 2015
Una de esas que dicen adiós.
Te prometo que si algún día llego a verte por la calle, no agacharé la cabeza, mucho menos miraré a otro lado. Haré frente al destino y te veré de su mano al igual que alguna vez estuviste de la mía, no sé qué vaya a pasar conmigo, tal vez el corazón se me quiera salir, quizá la nostalgia me invada por dentro en aquel momento, pero no... no me iré, tan sólo dispararé una de esas sonrisas que saben a lágrimas, una de esas que dicen adiós.
My favorite little seed.
all these
mysteries of the universe
and-
you're the
only thing
that's ever
made any
sense to
me.
domingo, 27 de diciembre de 2015
Bang bang.
Insomnio.
Y un día él se prometió no volver a soñarla. Y como era hombre de palabra, nunca más volvió a dormir.
Días después lo encontraron ahogado en su insomnio, inmóvil, con los ojos abiertos, y con una sonrisa casi tatuada que sólo hablaba de ella.
- Mind of Brando.
Días después lo encontraron ahogado en su insomnio, inmóvil, con los ojos abiertos, y con una sonrisa casi tatuada que sólo hablaba de ella.
- Mind of Brando.
sábado, 26 de diciembre de 2015
*
the moment you realize
that your bones are made of the same dust
as the planets,
your lungs are breathing the same air
as the migrating butterflies,
and your blood is pumping because
of the love of care of thousands;
is when you realize
that you are not as broken
as you think you are.
You are full
of the world.
that your bones are made of the same dust
as the planets,
your lungs are breathing the same air
as the migrating butterflies,
and your blood is pumping because
of the love of care of thousands;
is when you realize
that you are not as broken
as you think you are.
You are full
of the world.
A eso me dedico, así funciono yo.
"Si no tienes preparado mi dinero, delante de tus empleados, te abriré tu puta cabeza. Y cuando cumpla mi condena y salga de la cárcel, con suerte, tú estarás saliendo del coma. ¿Y qué haré yo? Te volveré a romper la puta cabeza. Porque yo soy idiota, y a mí lo de la cárcel me la suda. A eso me dedico, así funciono yo."
viernes, 25 de diciembre de 2015
El lado oscuro del corazón.
- No estás escribiendo.
- Estoy con mi tren, ¿te gusta? Lo acabo de comprar, tuve varios pero los fui perdiendo en las mudanzas.
- ¿Y desde cuando no escribes nada?
- Estuve de viaje.
- Quizás ya no tengas nada que decir, o quizás empezaste a darte cuenta de que soy la mujer más importante de tu vida. O quizás, decidiste quedarte en silencio para que yo te dicte mis palabras.
- Tus palabras... Puede que sirvan para redactar un comunicado militar, pero un poema...
- ¿Ya encontraste a la indicada?
- Todavía no.
- Me estás ocultando algo.
- ¡Siempre te voy a ocultar algo! Lo sabes y creo que eso es lo que más te gusta.
- ¿Gustarme? A mí nada puede gustarme Oliverio.
- Pobrecita, eres tan aburrida... ¿por qué me miras?
- No sé, pensé en el día en el que tenga que llevarte, y... te confieso que no sé cómo te lo voy a decir, con otros es más fácil, pero a ti no sé cómo te lo voy a decir.
- Te compadezco.
- ¿Por?
- Tienes un trabajo de mierda, ¿quieres un café, un cigarrillo?
- No.
- Qué ridícula eres, te cuidas la salud.
- Mira, aquí te marqué varios trabajos posibles. Hay uno interesante como gerente de un banco, bueno en realidad dice subgerente, pero yo podría hacer los arreglos... el hombre que está ya es un poco mayor...
- No necesito que me busques trabajo. Estoy bien así, ¿cómo te lo tengo que decir? Mi oficio es ser poeta.
- ¿Poeta?
- Soy poeta.
- ¿Qué oficio es ser poeta? ¿Dónde pone aquí, 'se busca poeta, buena remuneración, ah? Sólo trato de que seas sensato Oliverio, que dejes de ser un niño.
- ¿Para qué?... Los nervios se me adhieren al barro, a las paredes, abrazan los ramajes, penetran en la tierra, se esparcen por el aire...
- Oh no...
- ¡Hasta alcanzar el cielo! El mármol, los caballos tienen mis propias venas.
- Olvierio no delires.
- Cualquier dolor lastima mi carne, mi esqueleto, las veces que me he muerto al ver matar un toro.
- Estás completamente loco, un demente, un psicoenfermo, un idiota irresponsable al que debería obligar a suicidarse.
- Si diviso una nube debo emprender el vuelo, si una mujer se acuesta, yo me acuesto con ella.
- Das miedo Oliverio.
- ¿Cuántas veces me he dicho 'seré yo esa piedra'? Nunca sigo un cadáver sin quedarme a su lado, cuando ponen un huevo yo también cacareo. Basta que alguien me piense para ser un recuerdo.
- Estoy con mi tren, ¿te gusta? Lo acabo de comprar, tuve varios pero los fui perdiendo en las mudanzas.
- ¿Y desde cuando no escribes nada?
- Estuve de viaje.
- Quizás ya no tengas nada que decir, o quizás empezaste a darte cuenta de que soy la mujer más importante de tu vida. O quizás, decidiste quedarte en silencio para que yo te dicte mis palabras.
- Tus palabras... Puede que sirvan para redactar un comunicado militar, pero un poema...
- ¿Ya encontraste a la indicada?
- Todavía no.
- Me estás ocultando algo.
- ¡Siempre te voy a ocultar algo! Lo sabes y creo que eso es lo que más te gusta.
- ¿Gustarme? A mí nada puede gustarme Oliverio.
- Pobrecita, eres tan aburrida... ¿por qué me miras?
- No sé, pensé en el día en el que tenga que llevarte, y... te confieso que no sé cómo te lo voy a decir, con otros es más fácil, pero a ti no sé cómo te lo voy a decir.
- Te compadezco.
- ¿Por?
- Tienes un trabajo de mierda, ¿quieres un café, un cigarrillo?
- No.
- Qué ridícula eres, te cuidas la salud.
- Mira, aquí te marqué varios trabajos posibles. Hay uno interesante como gerente de un banco, bueno en realidad dice subgerente, pero yo podría hacer los arreglos... el hombre que está ya es un poco mayor...
- No necesito que me busques trabajo. Estoy bien así, ¿cómo te lo tengo que decir? Mi oficio es ser poeta.
- ¿Poeta?
- Soy poeta.
- ¿Qué oficio es ser poeta? ¿Dónde pone aquí, 'se busca poeta, buena remuneración, ah? Sólo trato de que seas sensato Oliverio, que dejes de ser un niño.
- ¿Para qué?... Los nervios se me adhieren al barro, a las paredes, abrazan los ramajes, penetran en la tierra, se esparcen por el aire...
- Oh no...
- ¡Hasta alcanzar el cielo! El mármol, los caballos tienen mis propias venas.
- Olvierio no delires.
- Cualquier dolor lastima mi carne, mi esqueleto, las veces que me he muerto al ver matar un toro.
- Estás completamente loco, un demente, un psicoenfermo, un idiota irresponsable al que debería obligar a suicidarse.
- Si diviso una nube debo emprender el vuelo, si una mujer se acuesta, yo me acuesto con ella.
- Das miedo Oliverio.
- ¿Cuántas veces me he dicho 'seré yo esa piedra'? Nunca sigo un cadáver sin quedarme a su lado, cuando ponen un huevo yo también cacareo. Basta que alguien me piense para ser un recuerdo.
miércoles, 23 de diciembre de 2015
VV - Zombis.
Cuando cerraron el bar de la esquina,
Se vio en la calle con un frío de tres pares de cojones a las tres,
Solo, como toda la tarde solo, con el Marqués de Cáceres,
Ciudadano Sade con dejadez,
Un diez merece su memez,
Aislado de la gente por miedo a echarse a llorar otra vez,
Toda la semana, ya sabes no tienen horario,
Gimiendo en las calles del barrio arrastraba sus pies,
Un portazo se oyó en toda la ciudad de repente,
Y despertóse un borracho barbudo en la acera de enfrente,
“Está cerrado no me trate de usted, más delante hay uno abierto, en fin ve y bebe”,
Cada uno por su lado se fue,
Nuestro amigo ya está fuera de sí, en fin, el diablo está en él,
Le aconseja ahorrar lo suficiente,
Encerrarse para siempre en algún lado,
Morir sin ser enterrado,
Bueno sí, en el lodo de su mente,
Y así continúa este dúo, el búho y la serpiente,
Como describir ese drama,
Ese infierno interno, en el frío invierno, el eterno camino a la cama caliente,
Ya se desploma creyéndose a salvo,
Se dispone para el coma pero se olvida de algo,
No tiene control y un sollozo involuntario,
Convierte su cama en un pozo y allí se retuerce,
Éxtasis extraordinario que nadie merece,
Entre la angustia y el gozo, el dolor y el placer se mece,
Joven atormentado su nombre da igual,
Es el final de esta pesadilla real porque él ya duerme.
Se vio en la calle con un frío de tres pares de cojones a las tres,
Solo, como toda la tarde solo, con el Marqués de Cáceres,
Ciudadano Sade con dejadez,
Un diez merece su memez,
Aislado de la gente por miedo a echarse a llorar otra vez,
Toda la semana, ya sabes no tienen horario,
Gimiendo en las calles del barrio arrastraba sus pies,
Un portazo se oyó en toda la ciudad de repente,
Y despertóse un borracho barbudo en la acera de enfrente,
“Está cerrado no me trate de usted, más delante hay uno abierto, en fin ve y bebe”,
Cada uno por su lado se fue,
Nuestro amigo ya está fuera de sí, en fin, el diablo está en él,
Le aconseja ahorrar lo suficiente,
Encerrarse para siempre en algún lado,
Morir sin ser enterrado,
Bueno sí, en el lodo de su mente,
Y así continúa este dúo, el búho y la serpiente,
Como describir ese drama,
Ese infierno interno, en el frío invierno, el eterno camino a la cama caliente,
Ya se desploma creyéndose a salvo,
Se dispone para el coma pero se olvida de algo,
No tiene control y un sollozo involuntario,
Convierte su cama en un pozo y allí se retuerce,
Éxtasis extraordinario que nadie merece,
Entre la angustia y el gozo, el dolor y el placer se mece,
Joven atormentado su nombre da igual,
Es el final de esta pesadilla real porque él ya duerme.
La entomología de mi cuerpo.
Y recuerdo que mi naturaleza era vacía, no quiero decir muerta, pero no habitable. Recordé aquella noche en que comencé a escuchar el chirriar de un grillo, lo busqué por los alrededores, pero pasaron días hasta que me di cuenta de que ese sonido procedía de mis adentros. Era un grillo pequeño, creo que tenía la intención de avisarme de algo, de que vendría compañía, de que seríamos más por aquí. Comenzaron a crecer más de estos pequeños insectos, yo estaba encantada, tocaban para mí por las noches, mi orquesta personal, hasta quedarme dormida.
Una mañana me levanté, no escuché absolutamente nada y preocupada los busqué, para mi sorpresa había nueva visita, eran unas preciosas y grandes mariposas de color azul, era mágico verlas volar por mis adentros. Tan delicadas, tan vulnerables, tan bellas. Las cuidé con mucho mimo, me preocupé de que no les faltara de nada, vivíamos en armonía, y éramos muy felices, mucho. Pero, a veces la naturaleza es cruel, tanto que hizo que un terremoto naciera desde mi núcleo, agitándolo sin descanso, con una brutalidad inesperada, sin compasión, y todo se derrumbó, todo, yo y mis mariposas. Los grandes trozos de mi corazón hecho pedazos hicieron aplastar sus alas, y murieron allí, lentamente, conmigo.
Pasaron meses, todo se había vuelto un desierto, nadie venía. Por más que provocara lluvias con mis lágrimas allí nada crecía, nadie quería vivir conmigo, nadie podía vivir allí. Fue tanto el dolor, tanto el sufrimiento, que al parecer llamé la atención de un ejército de sanguijuelas. Si creía que el pánico se había esfumado, o al menos parecía irse, error, ahora me consumía por días. Se nutrían de lo poco que me quedaban, de mis esperanzas, de mis fuerzas, de mis pocas ganas. Yo no paraba de recordar a mis mariposas, a mis preciosas mariposas, y su cruel muerte. Me miraba, y veía que todo se acabaría aquí dentro, me quedaría sin nada, y sin fuerzas me quedé como estaba escrito, y simplemente me dejé.
Cuando quise darme cuenta desperté de un largo sueño, y sentía un cosquilleo, cientos de pisadas recorrían mi cuerpo sin descanso, hacía arriba, hacía abajo, sobretodo las sentía en mi corazón. Eran pequeñas arañas, que reconstruían sin descanso mi desastre. Lo mantenían todo con maña para que no me volviera a derrumbar, sus hilos de plata se habían apoderado de mi paraje. Me repararon el corazón, lo cosieron con mimo, aunque me avisaron de que no se quedaría igual que antes, pero no me preocupé de ello. Trabajadoras sin descanso, las miraba con amor, no sé por qué hacían todo eso por mí, pues aquel derrumbamiento lo había creado mi naturaleza, mi ser, yo.
Cuando terminaron su trabajo, se despidieron de mí, me recordaron que aquello era temporal, que el trabajo final lo debería hacer yo. Agradecida, dejé que partieran hacia su próxima misión, y sí, me volví a quedar sola. Nunca me había parado a mirarme sin que nadie viviera allí, es un sitio bonito, cálido diría yo, con algunos defectos sí, pero sabes, eso le da personalidad, las grietas que se han quedado marcadas me servirán para contar una larga historia a mis próximos habitantes.
Para mi sorpresa, hasta hace poco, vinieron nuevas compañeras de piso. Polillas, cientos de ellas, me recordaron a mis antiguas mariposas, pero no, no eran iguales, no eran tan bonitas. Pero sabes, nada tienen que envidiarles, pues traían un mensaje esperanzador, un mensaje más bonito que ellas, y era que mi corazón emitía una luz muy fuerte y que por ello éstas se habían visto atraídas hasta aquí.
Doy gracias a todos estos insectos que han pasado por mi vida, unos más bellos, otros menos, otros más cariñosos, otros más dolorosos. Y sí, la naturaleza puede ser cruel, pero ante todo es sabia, y mi naturaleza lo es.
Con todo este proceso se podría decir que me convertido un poco en una chica insecto, y me encanta la verdad, me están creciendo alas para alejarme del mal si éste me persigue, y me han dado nuevos ojos, con un campo de visión mucho más grande, para que pueda ver desde otras perspectivas. Gracias a todos.
martes, 22 de diciembre de 2015
Podría ser.
Hoy voy a tocar mis cuerdas vocales, crearé una bonita melodía, una nana quizás, para hacerte dormir, para que cierres esos preciosos ojos que, ante esta oscura noche, hacen una lenta reverencia ante la luna. Seré el humo que respires, ese que se dispersará por tu boca y saldrá por tu nariz, seré la luz intermitente del cigarrillo que se consume por segundos, luz que se convierte en ceniza en cada calada, en cada recuerdo. Seré las manos que te escribirán cartas todos los días, hasta que se queden lo suficientemente punzantes, para quedarme en ti, por siempre, clavada. Soy el volcán de mi país, soy la sangre a presión en garganta, el núcleo de mi corazón ha estallado y ningún valiente se adentra a parar la hemorragia. Fui la ternura de una madre que arropa a su hijo a la hora de dormir, un inocente beso en la frente, un 'dulces sueños'. Soy toneladas de pinturas que se muestra en delicadas pinceladas, en lienzos de un museo abstracto, que pocos saben entender. Propongo ser tu almohada por unos días, te voy a contar cuentos bonitos si es lo que deseas, o quizás quieras escuchar mi silencio, que el silencio de la gente también se comparte, se echa de menos, se quiere. Seré el sol o las nubes que te despierten cada mañana, y también tu persiana cuando no quieras saber nada del mundo exterior, cuando te eches la siesta, pero sobretodo seré lluvia, recuerda. Soy la oscuridad que recorre nuestros pasillos, esperando algún día a reencontrarnos, cada noche, pero yo y mis ojos agotados, faltos de batería, tirados en una pared, estamos esperando a que alguien nos ayude a terminar nuestro viaje. Seré tu invierno y la búsqueda de calidez que conlleva serlo. Y por último, ni soy, ni fui, ni seré, pero si me lo permites, podría ser tu recuerdo más bonito, más yo, más nosotros.
Curiosa forma de empezar un Martes a las 07:55... déjame dormir un poco más, sólo un poco más.
Curiosa forma de empezar un Martes a las 07:55... déjame dormir un poco más, sólo un poco más.
Maravilloso desastre
Estoy hermosamente rota,
perfectamente defectuosa,
bonita locura,
magnifica soledad,
bella en mi deficiencia.
En conjunto,
perfectamente defectuosa,
bonita locura,
magnifica soledad,
bella en mi deficiencia.
En conjunto,
lunes, 21 de diciembre de 2015
Tan solos.
¿Por qué tenemos que quedarnos todos tan solos? Pensé. ¿Qué necesidad hay? Hay tantísimas personas en este mundo que esperan todas y cada una de ellas, algo de los demás, y que no obstante, se aíslan tanto las unas de las otras. ¿Para qué?¿Se nutre acaso el planeta de la soledad de los seres humanos para seguir rotando? Me tumbé de espaldas sobre una piedra plana, alcé la vista hacia el cielo y pensé en la multitud de satélites artificiales que debían estar girando alrededor de la tierra, ahí tan solos.
domingo, 20 de diciembre de 2015
Mi suciedad.
Me sentía mejor
cuando todo estaba en desorden.
Me llevará algunos meses
volver a la normalidad:
ni si quiera encuentro una cucaracha
con quién conversar.
He perdido el ritmo.
No puedo dormir.
No puedo comer.
Me han robado de mi suciedad.
cuando todo estaba en desorden.
Me llevará algunos meses
volver a la normalidad:
ni si quiera encuentro una cucaracha
con quién conversar.
He perdido el ritmo.
No puedo dormir.
No puedo comer.
Me han robado de mi suciedad.
sábado, 19 de diciembre de 2015
lunes, 14 de diciembre de 2015
Déjame ser medusa...
Déjame ser medusa, voy a quitarme todos los miedos muy
despacito para no hacerme daño y quedarán flotando por ahí, por donde sea, como
lo que un día fue mi piel. Voy a bailar con el mar lentamente, él y yo solos,
sin nadie más. Déjame ser medusa, me apetece ser transparente, me apetece sólo
existir, me apetece no sentir absolutamente nada. Que las corrientes me lleven
y que no sean a buen puerto, no quiero llegar a ninguno, no quiero un destino.
Sólo… sólo déjame existir a mi manera, a mi simple manera, a mi preciosa
manera. No pienso emocionarme por ver tales paisajes aquí abajo, ni pienso
investigarlos, ni buscaré compañía, hoy sólo quiero sentir que mi corazón late
y pensar que con eso basta. A la garganta del mar divagando, perderse y
encontrarse en cada corriente. No dudaré
en defenderme si alguien viene a molestarme, a quitarme mi paz, a mi no
ser. Déjame ser medusa, me apetece
viajar kilómetros en alguna dirección para compensar los kilómetros sin sentidos que
hay en mí. Déjame ser medusa…
sábado, 12 de diciembre de 2015
Slow revenge.
I won't soothe your pain
I won't ease your strain
You'll be waiting in vain
I got nothing for you to gain
I'm taking it slow
Feeding my flame
Shuffling the cards of your game
And just in time
In the right place
Suddenly I will play my ace
Cómo.
Cómo decirte que te amo
sin saber qué decirte,
y mi silencio es tan largo
como el tiempo cuando no se de ti.
Cómo decirte que te quiero,
que con sólo mirarte a los ojos
mi cuerpo se queda frío
y me quedo sin palabras.
Cómo decirte que te pienso
cómo decirte que tengo miedo de que huyas,
si me tiemblan los labios
al pronunciar tu nombre.
Cómo decirte que te extraño
si estás en cada uno de mis pensamientos.
Si estás en cada lágrima,
en cada sueño, en cada mañana
y con sólo pensar en que no estés
siento un vacío en mi vida,
y mi alma me lleva a amarte.
sin saber qué decirte,
y mi silencio es tan largo
como el tiempo cuando no se de ti.
Cómo decirte que te quiero,
que con sólo mirarte a los ojos
mi cuerpo se queda frío
y me quedo sin palabras.
Cómo decirte que te pienso
cómo decirte que tengo miedo de que huyas,
si me tiemblan los labios
al pronunciar tu nombre.
Cómo decirte que te extraño
si estás en cada uno de mis pensamientos.
Si estás en cada lágrima,
en cada sueño, en cada mañana
y con sólo pensar en que no estés
siento un vacío en mi vida,
y mi alma me lleva a amarte.
viernes, 11 de diciembre de 2015
Constante cambio.
No somos la misma persona que éramos hace un año, hace un mes o hace una semana. Constantemente estamos cambiando, las experiencias no se detienen. De eso se trata la vida.
miércoles, 9 de diciembre de 2015
Hacerte feliz.
Lo único que vale es hacerte feliz, y no prometer cosas que sabemos que no podemos cumplir. No agobiarnos por lo que hayamos hecho mal, y trabajar para hacerlo bien. Porque siempre es la próxima decisión que tomamos la que nos define, siempre es el siguiente paso, el siguiente beso el que nos hace saber dónde estamos y lo que queremos. No es pedir perdón todo el rato, es que no tengas que volver a pedirlo, porque la gente que te quiere, te perdona. Aunque no se pueda, ni se deba perdonar todo, ni a todos. Solamente quiero refugiarme contigo, que hagamos una guerra en una cama de noventa, y firmar la tregua en la ducha. Quiero hibernar contigo hasta la primavera, y que nos despierten cuando llegue el calor, Quiero decirte que te quiero a ti, y que no sé cuantos textos llevo reuniendo el valor para decírtelo, porque hay que ser valientes para querer a alguien, y para hacer feliz.
martes, 8 de diciembre de 2015
Una vez en diciembre
Dulce voz,
ven a mí,
haz que el alma recuerde,
oigo aún cuanto oí,
una vez en Diciembre.
Quién me abraza con amor,
veo prados alrededor,
esa gente tan feliz,
son sombras para mí.
Cuanto fue no murió,
como fuego que prende.
Volverá esa voz,
cuando llegue Diciembre.
Oigo aún cuanto oí,
una vez en Diciembre.
ven a mí,
haz que el alma recuerde,
oigo aún cuanto oí,
una vez en Diciembre.
Quién me abraza con amor,
veo prados alrededor,
esa gente tan feliz,
son sombras para mí.
Cuanto fue no murió,
como fuego que prende.
Volverá esa voz,
cuando llegue Diciembre.
Oigo aún cuanto oí,
una vez en Diciembre.
Rima III - Bécquer
Murmullo que en el alma
se eleva y va creciendo
como volcán que sordo
anuncia que va a arder.
Deformes siluetas
de seres imposibles;
paisajes que aparecen
como al través de un tul.
Colores que fundiéndose
remedan en el aire
los átomos del iris
que nadan en la luz.
Ideas sin palabras,
palabras sin sentido;
cadencias que no tienen
ni ritmo ni compás.
Memorias y deseos
de cosas que no existen;
accesos de alegría,
impulsos de llorar.
Actividad nerviosa
que no halla en qué emplearse;
sin riendas que le guíen,
caballo volador.
Locura que el espíritu
exalta y desfallece,
embriaguez divina
del genio creador...
Tal es la inspiración.
[...]
se eleva y va creciendo
como volcán que sordo
anuncia que va a arder.
Deformes siluetas
de seres imposibles;
paisajes que aparecen
como al través de un tul.
Colores que fundiéndose
remedan en el aire
los átomos del iris
que nadan en la luz.
Ideas sin palabras,
palabras sin sentido;
cadencias que no tienen
ni ritmo ni compás.
Memorias y deseos
de cosas que no existen;
accesos de alegría,
impulsos de llorar.
Actividad nerviosa
que no halla en qué emplearse;
sin riendas que le guíen,
caballo volador.
Locura que el espíritu
exalta y desfallece,
embriaguez divina
del genio creador...
Tal es la inspiración.
[...]
lunes, 7 de diciembre de 2015
¿Te gustan las palabras?.
¿Te apetece jugar con palabras? Va a ser como la ruleta rusa, ten cuidado que la pluma no está hecha para todos. Vas a sentir como tu propia sangre crea burundanga y la va a transmitir a tus dedos, o si tienes "suerte" y tienes oídos que te escuchen, sentirás como ésta rebosa por tus labios. Son drogas bonitas, pero peligrosas, quizás tu cuerpo no lo soporte y mueras poco a poco por dentro, la peor de las muertes. Piensa que todo lo que digas puede tanto crear sonrisas como traumas, puede hacer sentir a una persona infinitamente feliz o sucumbirla a la más profunda depresión, pero bueno, eso lo decides tú. Daño físico... momentáneo, bruto, lleno de sentimientos incontrolables a veces, desbocados, parte animal... supongo que tiene algo de belleza, siempre he sido fan de nuestros instintos animales, cuando dejas de lado un poquito a tus principios y sale tu bestia interior. Por supuesto, esta bestia no tiene porque ser "mala", todo depende de qué la hayas alimentado.
Dejando de lado a este ser, personifico a nuestro ser calculador, sagaz, brillante, acogedor, comprensible, lo que quieras tú que sea, o mejor dicho, lo que quiera tú que seas. Todos tenemos a esta persona andando por nuestros adentros, duerme en nuestra orejas y se alimenta de nuestros pensamientos, en mayor o menor medida pero anda por ahí, sin prisas. Sus ventanas son nuestros ojos. Esta persona puede ganar con tan solo palabras a cualquier bestia que se le ponga por delante, al menos la mía es así. Le he dado de comer: manipulación, perspicacia y porque no decirlo algo de ingenuidad y así he criado a un muy peligroso demonio. Sabía lo que era, era consciente de que estaba ahí, pero no me preocupé mucho por su existencia, la mayoría de veces era sarcástico y eso me gustaba, era un cruel pero divertido compañero, no te voy a quitar los méritos de algunas de mis sonrisas. Seguías tiroteando a cualquiera que vieras, cada vez más y más asiduamente, algo dentro de mí decía que parases, que ya estaba bien, que para qué tanto dolor, hasta que me dejaste en shock querido, y me dijiste claramente: "No sé, dímelo tú."
Y aquí empezó mi terrorífica y espero que única guerra mundial, mi propia lucha, un duelo mental y ético contra mí misma, guerra que creo que todos deberíamos tener, que pese las bajas que pueda dejar, y pese a qué bando gane, todo ésto tiene su funeral, y allí todos callan y recuerdan, recuerdan y aprenden. Y mientras estábamos en el apogeo de tal batalla, llegaron cañonazos de otro bando, y ni tú ni yo pudimos resistir tal ataque, palabras llenas de pólvora que hicieron estallar nuestros corazones dejándolos así llenos de ceniza. Pero no contaba con ésto, recordé que te había alimentado con dolor, y ésto hizo que tú tuvieras una fuerza imparable en este terreno de guerra, lo tenías todo a tu favor, y yo sin fuerzas te dejé marchar. Creíste dominar este mundo, mi mundo, pero cariño, te olvidaste de algo: de tu ingenuidad, y de que no tenías ni mucho menos una buena defensa para protegerte de lo que vendría en poco tiempo. Y despistado, en tu trono negro, decidiste echar una cabezada y para cuando te quisiste dar cuenta tenías clavada en tu pecho una lanza, la cual tenía grabada en ella la frase: "Se acabó.". No pudiste contra ello, no pudiste contra ese dolor, y allí poco a poco te desvaneciste en forma de gas. Gas que hizo que gran parte de mí muriese contigo, pero no te lo reprocho, tú eras casi todo mi ser.
Te lo pasaste bien, ¿verdad? Fuiste feliz al menos, eras feliz con tus marionetas humanas, te adelantabas a sus movimientos y eso hacía que pudieras controlar todo lo que quisieses, eso te hacía poderoso, y eso te gustaba, el sabor del ego oscuro era caviar para tu paladar. No te odio, te recuerdo como un compañero, no como un buen compañero, pero sí como alguien que estuvo muchos años a mi lado y me conocía como nadie. Te debo unas cuantas enseñanzas, aunque espero nunca ser tu profesora particular.
¿Te siguen gustando las palabras? Respondas lo que respondas, jamás las infravalores, jamás infravalores el poder de una simple palabra porque éstas pueden hacer morir lentamente de agonía si el destinatario no está preparado. Y yo y mi lado pesimista te lo recuerdan, pero también te recuerda que, puedes crear sonrisas con ellas o momentos felizmente inolvidables. Suerte en vuestro camino, y sí, os lo digo a los dos.
Dejando de lado a este ser, personifico a nuestro ser calculador, sagaz, brillante, acogedor, comprensible, lo que quieras tú que sea, o mejor dicho, lo que quiera tú que seas. Todos tenemos a esta persona andando por nuestros adentros, duerme en nuestra orejas y se alimenta de nuestros pensamientos, en mayor o menor medida pero anda por ahí, sin prisas. Sus ventanas son nuestros ojos. Esta persona puede ganar con tan solo palabras a cualquier bestia que se le ponga por delante, al menos la mía es así. Le he dado de comer: manipulación, perspicacia y porque no decirlo algo de ingenuidad y así he criado a un muy peligroso demonio. Sabía lo que era, era consciente de que estaba ahí, pero no me preocupé mucho por su existencia, la mayoría de veces era sarcástico y eso me gustaba, era un cruel pero divertido compañero, no te voy a quitar los méritos de algunas de mis sonrisas. Seguías tiroteando a cualquiera que vieras, cada vez más y más asiduamente, algo dentro de mí decía que parases, que ya estaba bien, que para qué tanto dolor, hasta que me dejaste en shock querido, y me dijiste claramente: "No sé, dímelo tú."
Y aquí empezó mi terrorífica y espero que única guerra mundial, mi propia lucha, un duelo mental y ético contra mí misma, guerra que creo que todos deberíamos tener, que pese las bajas que pueda dejar, y pese a qué bando gane, todo ésto tiene su funeral, y allí todos callan y recuerdan, recuerdan y aprenden. Y mientras estábamos en el apogeo de tal batalla, llegaron cañonazos de otro bando, y ni tú ni yo pudimos resistir tal ataque, palabras llenas de pólvora que hicieron estallar nuestros corazones dejándolos así llenos de ceniza. Pero no contaba con ésto, recordé que te había alimentado con dolor, y ésto hizo que tú tuvieras una fuerza imparable en este terreno de guerra, lo tenías todo a tu favor, y yo sin fuerzas te dejé marchar. Creíste dominar este mundo, mi mundo, pero cariño, te olvidaste de algo: de tu ingenuidad, y de que no tenías ni mucho menos una buena defensa para protegerte de lo que vendría en poco tiempo. Y despistado, en tu trono negro, decidiste echar una cabezada y para cuando te quisiste dar cuenta tenías clavada en tu pecho una lanza, la cual tenía grabada en ella la frase: "Se acabó.". No pudiste contra ello, no pudiste contra ese dolor, y allí poco a poco te desvaneciste en forma de gas. Gas que hizo que gran parte de mí muriese contigo, pero no te lo reprocho, tú eras casi todo mi ser.
Te lo pasaste bien, ¿verdad? Fuiste feliz al menos, eras feliz con tus marionetas humanas, te adelantabas a sus movimientos y eso hacía que pudieras controlar todo lo que quisieses, eso te hacía poderoso, y eso te gustaba, el sabor del ego oscuro era caviar para tu paladar. No te odio, te recuerdo como un compañero, no como un buen compañero, pero sí como alguien que estuvo muchos años a mi lado y me conocía como nadie. Te debo unas cuantas enseñanzas, aunque espero nunca ser tu profesora particular.
¿Te siguen gustando las palabras? Respondas lo que respondas, jamás las infravalores, jamás infravalores el poder de una simple palabra porque éstas pueden hacer morir lentamente de agonía si el destinatario no está preparado. Y yo y mi lado pesimista te lo recuerdan, pero también te recuerda que, puedes crear sonrisas con ellas o momentos felizmente inolvidables. Suerte en vuestro camino, y sí, os lo digo a los dos.
domingo, 6 de diciembre de 2015
Muerto de amor - Rafael León
No lo sabe mi brazo, ni mi pierna,
ni el hilo de mi voz, ni mi cintura,
ni lo sabe la luna que está interna
en mi jardín de amor y calentura.
Y yo estoy muerto, sí, como una tierna rosa,
o una gacela en la llanura,
como un agua redonda en la cisterna
o un perro de amarilla dentadura.
Y hoy que es Corpus, Señor, he paseado
mi cadáver de amor iluminado,
como un espantapájaros siniestro.
La gente, sin asombro, me ha mirado
y ninguno el sombrero se ha quitado
para rezarme un triste Padrenuestro.
ni el hilo de mi voz, ni mi cintura,
ni lo sabe la luna que está interna
en mi jardín de amor y calentura.
Y yo estoy muerto, sí, como una tierna rosa,
o una gacela en la llanura,
como un agua redonda en la cisterna
o un perro de amarilla dentadura.
Y hoy que es Corpus, Señor, he paseado
mi cadáver de amor iluminado,
como un espantapájaros siniestro.
La gente, sin asombro, me ha mirado
y ninguno el sombrero se ha quitado
para rezarme un triste Padrenuestro.
sábado, 5 de diciembre de 2015
Disculpa.
Disculpa si mi mirada baja,
si mis temores me alejan
si no te sonrío como a todos.
En mi silencio te hablo
y tal vez te digo "estoy sola".
Quisiera que sintieras mi angustia
mi pena, mis ansiedades
que me resbalan cuando
no sé cómo acercarme
cómo decir, cómo hacer
cuando no es mi tema.
Seguro que me oirás
porque me encanta enseñarte
mis datos extraños;
¿Sabías que hay una mosca que tiene alcohol en su sangre para poder soportar la congelación?.
Yo soy así, no es que quiera
o no lo intente, soy así.
Un mundo alejado, silencioso
pero lleno de vida
y sonrisas que no me acuerdo de dibujar.
si mis temores me alejan
si no te sonrío como a todos.
En mi silencio te hablo
y tal vez te digo "estoy sola".
Quisiera que sintieras mi angustia
mi pena, mis ansiedades
que me resbalan cuando
no sé cómo acercarme
cómo decir, cómo hacer
cuando no es mi tema.
Seguro que me oirás
porque me encanta enseñarte
mis datos extraños;
¿Sabías que hay una mosca que tiene alcohol en su sangre para poder soportar la congelación?.
Yo soy así, no es que quiera
o no lo intente, soy así.
Un mundo alejado, silencioso
pero lleno de vida
y sonrisas que no me acuerdo de dibujar.
viernes, 4 de diciembre de 2015
Que te haga más tú.
'Deberías estar con alguien que te haga más tú. Que valore esos pequeños detalles aunque se te haga difícil expresar lo que sientes. Deberías estar con alguien que te quiera aunque seas tan callada, y que te ame en tus momentos cuando más quieres hablar.
Deberías estar con alguien que te escuche con paciencia y amor en los ojos. Que te bese la mano siempre. Que te sonría a pesar de lo molesto que pueda estar. Deberías estar con alguien que te deje ser libre, estar descalza, despeinada.'
Deberías estar con alguien que te escuche con paciencia y amor en los ojos. Que te bese la mano siempre. Que te sonría a pesar de lo molesto que pueda estar. Deberías estar con alguien que te deje ser libre, estar descalza, despeinada.'
Como si fueras aire.
Te haré el amor como si fueras aire, sin siquiera tocarte, como lo hacen las almas que se encuentran después del encierro, del tiempo y del olvido. Desde lejos, como el sol que acaricia con su luz el costado más bello de la luna. Te haré el amor como si fueras noche, sin siquiera mirarte, como si fueras un recuerdo por venir; con el soplo de mi aliento besando tu garganta, con las palabras justas que salen de las entrañas atravesándote el alma.
jueves, 3 de diciembre de 2015
El tiempo.
El tiempo era un buen tipo. Un día me ponía pañales al otro me ponía un andador. Un día me llevaba y al otro me traía. Un día era una niña al otro una adulta. Un día me regalaba una novio y al otro quizá me daría una esposo. Un día crecía y al otro envejecía. Un día me ponía de rodillas y al otro de pie. Un día sonreía y al otro día lloraba. Un día me ponía y al otro me quitaba. Un día era y al otro ya no... Y mientras pasaba el tiempo sólo veía como el minutero me daba vida pero a la vez me la quitaba. Y quizás sólo somos títeres del tiempo esperando que de repente un día estemos pero al otro ya no. El tiempo nos ponía pero también nos borraba, y nuestra historia se perdería entre otras miles. Gracias al tiempo que me deja ser hoy, pero no es gratis, sólo me envejece para sacarme del camino.
-
"No siempre se conoce la pluma del escritor o su destino, sólo se conoce el colapso que lleva sacar en letras lo que viene muriendo dentro."
miércoles, 2 de diciembre de 2015
domingo, 29 de noviembre de 2015
Abisal
El aire se me está haciendo pesado. Me siento como la sombra de mi sombra, mi verdadero yo ya es un zombie del que hace tiempo que no sé nada, no me interesa. Vivo detrás de mis propias murallas, y me gusta así. No tengo el más mínimo interés en la humanidad, en lo que sintáis o dejéis de sentir, me da igual. No me alimento de esperanzas, si así lo hubiera hecho hubiera muerto hace tiempo, aunque creo que llevo de crucero en la barca de Caronte unos años. No me interesan vuestras historias, batallas de pacotilla. Hace tiempo que dejé el cuerpo humano para convertirme en ésto, que no sé lo que es, llámalo alma, llámalo "verdadero ser", o llámalo haber tocado fondo. Y sí, lo he he tocado, y no lo toco para volver a subir, no me importa quedarme aquí, en el fondo de mi océano, la presión ya no puede conmigo, me he convertido en un ser abisal. Ya me advertí en tiempos de tormentas que todo tendría sus consecuencias, y ya me ves, con ojos blancos acuosos. Voy a cambiar las alas que una vez me dieron por escamas, me parece un buen trato. No quiero veros desde lo alto, ni tampoco escucharos desde lo bajo, por lo que me voy de viaje a tocar lo más bajo literalmente. Me dejo medio corazón de repuesto aquí en la tierra por si acaso lo necesitara, cosa que dudo. Allí no llega la luz, por lo que dejaré de ser sombra. Que me voy a encontrar con seres horrorosos, bueno, nada que no haya visto ya por aquí arriba. Que son monstruos dicen, miraos a vosotros, hipócritas, un ser de las profundidades tiene más corazón que cualquiera de vosotros. Estoy harta de cada uno de vosotros, estoy harta de mi misma y quizás por eso me voy, quizás la hipócrita de todo ésto sea yo, porque la que no se aguanta aquí, la que no se soporta, la que no quiere quedarse, soy yo.
No tengo miedo, era un viaje que ya tenía planeado, mi cuerpo se estaba acostumbrando a ello, la presión va a ser la misma. Quizás las sirenas fueron eso, seres que no aguantaban más en este mundo y decidieron partir a otro, y allí acostumbrarse a la inmensa y cálida soledad del mar. Yo no pretendo convertirme en una de ellas, me parecen demasiado bonitas y son protagonistas de cualquier historia. Yo quiero ser un ser abisal, quiero irme al fondo de todo este asunto, aunque me deshaga en el intento. No me importa perderme, es más, esa es mi misión. Debe hacerte temblar estar allí, tocando el fin del suelo, en la pura oscuridad y sin escuchar absolutamente nada. Me han avisado de que, algunos seres abisales se guían por una luz que ellos mismos se proporcionan, la luz de su alma perdida dicen. Espero llegar hasta allí y también desprender mi luz, una luz que sea tan potente que cruce los kilómetros que me separen desde allí abajo a vuestro mundo, y que veáis que sí, que estuve viva, que era feliz, que lo intenté, y que también me cansé. Que me recordéis por lo bueno que pude hacer, pero me he cansado de mí y de vosotros, y se acabó.
No tengo miedo, era un viaje que ya tenía planeado, mi cuerpo se estaba acostumbrando a ello, la presión va a ser la misma. Quizás las sirenas fueron eso, seres que no aguantaban más en este mundo y decidieron partir a otro, y allí acostumbrarse a la inmensa y cálida soledad del mar. Yo no pretendo convertirme en una de ellas, me parecen demasiado bonitas y son protagonistas de cualquier historia. Yo quiero ser un ser abisal, quiero irme al fondo de todo este asunto, aunque me deshaga en el intento. No me importa perderme, es más, esa es mi misión. Debe hacerte temblar estar allí, tocando el fin del suelo, en la pura oscuridad y sin escuchar absolutamente nada. Me han avisado de que, algunos seres abisales se guían por una luz que ellos mismos se proporcionan, la luz de su alma perdida dicen. Espero llegar hasta allí y también desprender mi luz, una luz que sea tan potente que cruce los kilómetros que me separen desde allí abajo a vuestro mundo, y que veáis que sí, que estuve viva, que era feliz, que lo intenté, y que también me cansé. Que me recordéis por lo bueno que pude hacer, pero me he cansado de mí y de vosotros, y se acabó.
viernes, 27 de noviembre de 2015
Gaara.
- No me sale sangre, pero me duele mucho aquí...
- Ciertamente, puede que las heridas físicas se vean dolorosas al sangrar, pero con el tiempo el dolor desaparece de forma natural, y mediante medicinas, sanan más rápido. Pero las heridas del alma son mucho más problemáticas, no hay nada más difícil de sanar que esas heridas.
- ¿Heridas del alma?
- Las heridas físicas y las heridas del alma son un poco distintas. A diferencia de las heridas físicas, las heridas del alma puede que no tengan cura. Hay una sola cosa que puede curar las heridas del alma, pero es una medicina difícil que sólo podemos conseguir de los demás.
- ¿Qué es?
- El amor.
- ¿El amor?
- Sí.
- ¿Cómo se obtiene?
- Ya lo estás recibiendo.
"tú nombre es Gaara: Un demonio que se ama a sí mismo, ámate a ti mismo y sólo lucha por ti mismo".
- Ciertamente, puede que las heridas físicas se vean dolorosas al sangrar, pero con el tiempo el dolor desaparece de forma natural, y mediante medicinas, sanan más rápido. Pero las heridas del alma son mucho más problemáticas, no hay nada más difícil de sanar que esas heridas.
- ¿Heridas del alma?
- Las heridas físicas y las heridas del alma son un poco distintas. A diferencia de las heridas físicas, las heridas del alma puede que no tengan cura. Hay una sola cosa que puede curar las heridas del alma, pero es una medicina difícil que sólo podemos conseguir de los demás.
- ¿Qué es?
- El amor.
- ¿El amor?
- Sí.
- ¿Cómo se obtiene?
- Ya lo estás recibiendo.
"tú nombre es Gaara: Un demonio que se ama a sí mismo, ámate a ti mismo y sólo lucha por ti mismo".
I can't remember how we got here.
Cause we've been driving so long
I can't remember how we got here
Or how we survived so long
I'm trynna run from our pride
Till you step out of my atmosphere
And I remember I would spend the 23rd
Reeling six feet under
When I'm 30,000 feet in the air
Chasing that sundown
So far east I'm westbound
Feeling like the edge of this world is new
But you'll feel better when you wake up
Swear to god I'll make up
Everything or more when I get back someday
This is more than just a phase, love
Shooting stars all break up
And even though it seems like half the world away
Things will be better in America
Heard the streets are gold there
Maybe I could fly you out this place someday
Chasing dreams like I'm on Novocain
Screaming through your airways
Looking back I almost thought I heard you say
Stay, you're not gonna leave me
This place is right where you need to be
And why your words gotta mean so much to them
And they mean nothing to me?
So stay, you're not what you're hearing
Cause I've been watching you changing
And who said you're one in a million
Anyway?
Cause you see only what you want to
Your tunnel vision haunts you
And you can't see what's wrong
Keep sleeping through the P.M.
Eyes wide open when you're dreaming
You’re sleepwalking, just keep talking
And maybe you can talk your way out of this deep end
No B plan in your system
Just tell me what you're thinking
I'm scared that you might fall
But you're not (x2)
And you'll feel better when you wake up
Taking off your makeup
Sun always seems to wash our fears away
And it's always shining somewhere
I just gotta get there
And even though it seems like half the world away
Things are better in America
Heard the streets are gold there
Maybe I could fly you out this place someday
Chasing dreams like I'm on Novocain
Screaming through your airways
Looking back I almost thought I heard you say
Stay, you're not gonna leave me
This place is right where you need to be
And why your words gotta mean so much to them?
And they mean nothing to me
So stay, you're not what you're hearing
Cause I've been watching you changing
And who said you're one in a million
You’re so much better than that (x3)
Stay, you're not what you're hearing
Cause I've been watching you changing
And who said you're one in a million anyway?
And you'll feel better when you wake up
Swear to god I'll make up
Everything or more when I get back someday
Chasing dreams like I'm on Novocain
Screaming through your airways
Looking back I almost thought I heard you say
You're so much better than that.
miércoles, 25 de noviembre de 2015
Hilo rojo.
Los japoneses tienen la creencia de que las personas predestinadas a conocerse se encuentran unidas por un hilo rojo atado al dedo meñique. Esta leyenda surge cuando se descubre que la arteria ulnar conecta el corazón con el dedo meñique. Al estar unidos por esa arteria se comenzó a decir que los hilos rojos del destino unían los meñiques con los corazones; es decir, simbolizaban el interés compartido y la unión de los sentimientos. Por eso también el hecho de hacer promesas en algunos países al entrelazar estos dedos con el otro.
La historia en sí cuenta que entre dos o más personas que están destinadas a tener un lazo afectivo existe un «hilo rojo», que viene con ellas desde su nacimiento. El hilo existe independientemente del momento de sus vidas en el que las personas vayan a conocerse y no puede romperse en ningún caso, aunque a veces pueda estar más o menos tenso, pero es, siempre, una muestra del vínculo que existe entre ellas.
Navegando por Internet me encontré con esta leyenda que hace referencia a este tema...
Se cuenta que un anciano que vive en la luna, sale cada noche y busca entre las almas aquellas que están predestinadas a unirse en la tierra, y cuando las encuentra las ata con un hilo rojo para que no se pierdan. Pero la leyenda más popular y la que se recita en casi todos los hogares japoneses a los niños y jóvenes es esta:
Hace mucho tiempo, un emperador se enteró de que en una de las provincias de su reino vivía una bruja muy poderosa que tenia la capacidad de poder ver el hilo rojo del destino y la mando traer ante su presencia. Cuando la bruja llegó, el emperador le ordenó que buscara el otro extremo del hilo que llevaba atado al meñique y lo llevara ante la que sería su esposa; la bruja accedió a esta petición y comenzó a seguir y seguir el hilo. Esta búsqueda los llevo hasta un mercado en donde una pobre campesina con una bebe en los brazos ofrecía sus productos.
Al llegar hasta donde estaba esta campesina, se detuvo frente a ella y la invitó a ponerse de pie e hizo que el joven emperador se acercara y le dijo : “Aquí termina tu hilo”, pero al escuchar ésto, el emperador enfureció creyendo que era una burla de la bruja, empujó a la campesina que aún llevaba a su pequeña bebe en los brazos y la hizo caer haciendo que la bebe se hiciera una gran herida en la frente, ordenó a sus guardias que detuvieran a la bruja y le cortaran la cabeza.
Muchos años después, llegó el momento en que este emperador debía casarse y su corte le recomendó que lo mejor era que desposara a la hija de un general muy poderoso. Aceptó y llegó el día de la boda y el momento de ver por primera vez la cara de su esposa, la cual entró al templo con un hermoso vestido y un velo que la cubría totalmente.
Al levantarle el velo vio por primera vez que este hermoso rostro… tenía una cicatriz muy peculiar en la frente. Una cicatriz que él mismo había provocado al no ver al destino que había pasado frente a él y también nos muestra como los amores destinados son eso, no podemos escapar de la persona que nació para amarnos.
Siendo menos fantasiosos:
“Dicen que a lo largo de nuestra vida tenemos dos grandes amores: uno con el que te casas o vives para siempre, puede que el padre o la madre de tus hijos… Esa persona con la que consigues la compenetración máxima para estar el resto de tu vida junto a ella…Y dicen que hay un segundo gran amor, una persona que perderás siempre. Alguien con quien naciste conectado, tan conectado que las fuerzas de la química escapan a la razón y les impedirán, siempre, alcanzar un final feliz. Hasta que cierto día dejará de intentarlo… Se rendirán y buscarán a esa otra persona que acabarán encontrando.
Pero les aseguro que no pasarán una sola noche, sin necesitar otro beso suyo, o tan siquiera discutir una vez más…
Todos saben de qué estoy hablando, porque mientras estaban leyendo ésto, les ha venido su nombre a la cabeza. Se librarán de él o de ella, dejarán de sufrir, conseguirán encontrar la paz (le sustituirán por la calma), pero les aseguro que no pasará un día en que deseen que estuviera aquí para perturbarlos.
Porque, a veces, se desprende más energía discutiendo con alguien a quien amas, que haciendo el amor con alguien a quien aprecias”.
Así que recuerda: "Un hilo rojo invisible conecta a aquellos que están condenados a encontrarse, sin importar tiempo, lugar o circunstancia. El hilo se puede estirar, contraer, enredar, pero nunca romperse".
La historia en sí cuenta que entre dos o más personas que están destinadas a tener un lazo afectivo existe un «hilo rojo», que viene con ellas desde su nacimiento. El hilo existe independientemente del momento de sus vidas en el que las personas vayan a conocerse y no puede romperse en ningún caso, aunque a veces pueda estar más o menos tenso, pero es, siempre, una muestra del vínculo que existe entre ellas.
Navegando por Internet me encontré con esta leyenda que hace referencia a este tema...
Se cuenta que un anciano que vive en la luna, sale cada noche y busca entre las almas aquellas que están predestinadas a unirse en la tierra, y cuando las encuentra las ata con un hilo rojo para que no se pierdan. Pero la leyenda más popular y la que se recita en casi todos los hogares japoneses a los niños y jóvenes es esta:
Hace mucho tiempo, un emperador se enteró de que en una de las provincias de su reino vivía una bruja muy poderosa que tenia la capacidad de poder ver el hilo rojo del destino y la mando traer ante su presencia. Cuando la bruja llegó, el emperador le ordenó que buscara el otro extremo del hilo que llevaba atado al meñique y lo llevara ante la que sería su esposa; la bruja accedió a esta petición y comenzó a seguir y seguir el hilo. Esta búsqueda los llevo hasta un mercado en donde una pobre campesina con una bebe en los brazos ofrecía sus productos.
Al llegar hasta donde estaba esta campesina, se detuvo frente a ella y la invitó a ponerse de pie e hizo que el joven emperador se acercara y le dijo : “Aquí termina tu hilo”, pero al escuchar ésto, el emperador enfureció creyendo que era una burla de la bruja, empujó a la campesina que aún llevaba a su pequeña bebe en los brazos y la hizo caer haciendo que la bebe se hiciera una gran herida en la frente, ordenó a sus guardias que detuvieran a la bruja y le cortaran la cabeza.
Muchos años después, llegó el momento en que este emperador debía casarse y su corte le recomendó que lo mejor era que desposara a la hija de un general muy poderoso. Aceptó y llegó el día de la boda y el momento de ver por primera vez la cara de su esposa, la cual entró al templo con un hermoso vestido y un velo que la cubría totalmente.
Al levantarle el velo vio por primera vez que este hermoso rostro… tenía una cicatriz muy peculiar en la frente. Una cicatriz que él mismo había provocado al no ver al destino que había pasado frente a él y también nos muestra como los amores destinados son eso, no podemos escapar de la persona que nació para amarnos.
Siendo menos fantasiosos:
“Dicen que a lo largo de nuestra vida tenemos dos grandes amores: uno con el que te casas o vives para siempre, puede que el padre o la madre de tus hijos… Esa persona con la que consigues la compenetración máxima para estar el resto de tu vida junto a ella…Y dicen que hay un segundo gran amor, una persona que perderás siempre. Alguien con quien naciste conectado, tan conectado que las fuerzas de la química escapan a la razón y les impedirán, siempre, alcanzar un final feliz. Hasta que cierto día dejará de intentarlo… Se rendirán y buscarán a esa otra persona que acabarán encontrando.
Pero les aseguro que no pasarán una sola noche, sin necesitar otro beso suyo, o tan siquiera discutir una vez más…
Todos saben de qué estoy hablando, porque mientras estaban leyendo ésto, les ha venido su nombre a la cabeza. Se librarán de él o de ella, dejarán de sufrir, conseguirán encontrar la paz (le sustituirán por la calma), pero les aseguro que no pasará un día en que deseen que estuviera aquí para perturbarlos.
Porque, a veces, se desprende más energía discutiendo con alguien a quien amas, que haciendo el amor con alguien a quien aprecias”.
Así que recuerda: "Un hilo rojo invisible conecta a aquellos que están condenados a encontrarse, sin importar tiempo, lugar o circunstancia. El hilo se puede estirar, contraer, enredar, pero nunca romperse".
sábado, 21 de noviembre de 2015
Tres días
Por favor vete, de alguna manera, coge tus cosas, todas. Vete lejos de aquí, usa lo que quieras, si quieres te ayudo a que te alejes, pero vete. Ojalá pudiera escaparme yo, y yo que sé, al espacio, perderme por allí, pero sé que me vas a seguir. Creo que, creo que si no desparezco yo tú no te irás ¿me permites eligir el cómo y el cuándo?. Dame un cohete, y lo justo para sobrevivir tres días allí arriba, quiero ver la Tierra y sentirme vulnerable. Tú vendrás conmigo, no te preocupes, ésto se acabará pronto, aguantaré tu presencia y no, no te haré irritar, me dedicaré esos días a mí. ¿Que qué pasará cuando pasen esos tres días? Que te miraré y de alguna manera te cogeré de la mano, porque aunque no quisiese siempre has estado ahí a mi lado, amarrado a mi sobra, y contaremos hacia atrás e iremos cerrando los ojos, pero antes de que los cierres, te sonreiré, porque de alguna manera siempre te he querido.
lunes, 16 de noviembre de 2015
No paséis por alto a los genios.
¿Qué
misterioso amor a la virtud me guía en la tierra?
¿En qué punto del mapa aterrizó
mi meteorito?
¿Por qué Nostradamus no habla de mí? ¿Contra
quién compito?
¿A qué dioses defiendo? ¿En qué se basa mi arte?
¿Vengo en son de paz? ¿Estoy de su parte?
¿Qué dicen los astrónomos acerca de mi signo?
Qué clase
de Evangelio traigo, ¿es pensamiento digno?
¿O soy el eslabón perdido del que hablaba
Darwin?,
Si hablo de la 4ª dimensión, ¿es porque he
estado allí?
¿En qué
cuna lloré? ¿Qué clase de infancia tuve?
¿En qué calles crecí? ¿Con qué juguetes me
entretuve?
¿Qué fantasías sexuales me mantienen hoy
despierto?
¿Con qué
mujeres sueño? ¿Por cuantas habría muerto?
¿Qué es para mí el amor? ¿Una sonrisa o una lágrima?
¿Por qué esa maldita obsesión por desafiar a las
máquinas?
¿Por qué ese miedo a la tecnología?
¿Por qué esa pasión por la proporción y la
armonía?
Porque
soy un Genio... ¿no?
domingo, 15 de noviembre de 2015
sábado, 14 de noviembre de 2015
Hotel Books.
Creo que te estoy perdiendo, pero nunca me arrepiento de haberte elegido, porque estoy enamorado y por ahora eso será suficiente. Y los que me rodearon me convencieron de que yo era la única persona tan tonta como para pensar que tú y yo tuvimos una esperanza; pero ahora sé que, incluso después de dejar ir tus emociones lentamente, la razón por la que estaba solo era porque yo era el único que nuestro amor nunca la dejaría ir. Todo el mundo quería que yo viera que no podríamos prosperar, así que me saqué los ojos, porque si esta es la realidad supongo que no estoy vivo, porque no conozco una vida donde no se puedan hacer las cosas bien. La vida te enseña a conducir, y a finalmente decir adiós, y tú no me dejas estar a tu lado. Yo sé que a pesar de que algunos sentimientos están heridos, ninguno de ellos podrían haber muerto, porque yo solía quedarme por la noche mirando la foto de mí mismo mirando tus ojos. ¿Cómo te atreves a pensar que puedes conciliar el sueño? Con el agua que cae del fregadero de la cocina, ¿Cómo te atreves a pensar que puedes conciliar el sueño con todas estas pequeñas fugas en casa en la que construimos nuestros sueños?. Una imagen vale más que mil palabras, es lo que la gente me dice. Es difícil de creer cuando tu mente está perdida, y la necesidad, y todo lo que puedas imaginar es una memoria dentro de las sábanas de alguien más. Una oración que nada va a mantener, una esperanza que filtre la luz antes de que la oscuridad se hunda y se haga demasiado profunda, o al menos la sensación de hundimiento en mi interior disminuya, y así tener la liberación de percibir sueños que se queman en la llama de sentirse libre. Así que siéntete libre de ser libre, si eso es lo que tú necesitas. Y si algún día te sientes sólo, y todo son cuevas cuando intentas respirar, debes saber que no estás sola hasta donde yo puedo ver, porque tú eras todo para mí. A través de ésto me he dado cuenta de que si yo fuese Dios, nosotros lo hubiésemos tenido todo, porque cariño, eras mía. Y todo lo hubiese podido crear y ahora me siento muerto por dentro y todo lo que puedo crear es una proyección de mi propia mente. Sueño encontrar el tiempo para recordarte de que todavía estoy aquí, y yo no estoy bien. Y cariño, si tú te vas a ir sólo recuerda quién eres y haz lo que puedas para que me recuerdes. Tal vez algún día podamos hablar de nuestro pasado, y podemos hablar del tiempo. Yo sólo quiero ser recordado, porque incluso si tú fallas, al menos lo intenté, y tal vez nuestras vidas no se suman ahora; pero algún día nuestras tumbas tendrán el mismo aspecto. Y si tuviera una última oportunidad te daría un último beso, y te mordería el labio de abajo y trataría de hacerte una herida. Así que no olvidaré ese momento en el que siempre te arrepentirás. Y querida, sé que a veces la vida tomará un giro peor, o incluso te dolerá, yo conozco esos días. Algunos días tendrás miedo de las lecciones que tendrás que aprender, y algunos días incluso te sentirás quemada. Y yo te quiero hacer saber, que quiero amarte a través estos días. Pero yo siempre consigo lo que me merezco.
miércoles, 11 de noviembre de 2015
-
No sé dónde aprendiste a bailar bajo las tormentas, pero lo haces
y prefiero tus diluvios a esta mierda de cielo despejado.
y prefiero tus diluvios a esta mierda de cielo despejado.
martes, 10 de noviembre de 2015
Porque olvido todas mis preguntas cuando estoy contigo.
Porque olvido todas mis preguntas cuando estoy contigo ya que me doy cuenta de que eres mi única respuesta.
A veces me gustaría encontrar a una sola persona que pueda explicarme cómo es que he podido encontrar en una persona tanto de lo que yo quería. No sé… es verdad que a veces me hace irritar, otras me llena de dudas o siento ese temor de equivocarme o de que algo nos pueda alejar. Es verdad que hay momentos tensos o incómodos, pero es una gran y hermosa realidad aquella en donde me hace reír con las tonterías que a usualmente se nos ocurren, me hace admirarlo por el empuje y la fuerza que le pone a sus tareas y a sus metas. Me hace sentir segura con su diálogo e inteligencia y me lleva a soñar a su lado con sus aventuras.
A veces me gustaría encontrar a alguien que me pueda explicar el por qué una persona puede portar el poder de hacerme sentir intimidada y, al mismo tiempo, la más desinhibida; de hacerme sentir temerosa como también la más valiente.
A veces me gustaría encontrar a una sola persona que pueda explicarme cómo es que he podido encontrar en una persona tanto de lo que yo quería. No sé… es verdad que a veces me hace irritar, otras me llena de dudas o siento ese temor de equivocarme o de que algo nos pueda alejar. Es verdad que hay momentos tensos o incómodos, pero es una gran y hermosa realidad aquella en donde me hace reír con las tonterías que a usualmente se nos ocurren, me hace admirarlo por el empuje y la fuerza que le pone a sus tareas y a sus metas. Me hace sentir segura con su diálogo e inteligencia y me lleva a soñar a su lado con sus aventuras.
A veces me gustaría encontrar a alguien que me pueda explicar el por qué una persona puede portar el poder de hacerme sentir intimidada y, al mismo tiempo, la más desinhibida; de hacerme sentir temerosa como también la más valiente.
Alguien que pueda explicar esta maravilla que me está ocurriendo para entender el por qué, de tantos millones de personas, mi corazón se ha dejado abrazar por su cariño. Que alguien me lo diga porque yo, a pesar de saber que estos sentimientos son transparentes y puros: no puedo encontrar una respuesta…
A veces me gustaría y, muchas otras, no porque olvido todas estas preguntas cuando estoy con él.
lunes, 9 de noviembre de 2015
Lapsus #2
Tengo una gran ternura y un gran deseo de ti. Es inútil esperarte, no estás, no llegas. Tengo que escribirte cosas cuando quisiera no escribirte ni decirte nada, sino abrazarte y besarte en silencio, y mirarte, y sentirte a mi lado y estar juntos no más, así, todo el tiempo.
domingo, 8 de noviembre de 2015
Hotel Books - Ghosts can't love.
¿Cuál es el punto?¿Puede tu tan llamada honestidad predecir revelaciones?. Esta trigonometría revoca toda mi innovación, el conjunto de ángulos no tenía ecuación. Un triángulo tiene sentido, pero nuestras líneas paralelas nunca se cruzaron, a lo mejor nuestro amor era una rareza geométrica. Algo que odiaríamos amar, pero anhelamos detestar. Yo tenía la esperanza de que no iba a durar, pero nunca deseé que terminara. La esperanza llegó en un bonito paquete, y, oh dios mío, quería abrirlo. Eras como una carta dirigida a mí por el mundo, y uno de estos días voy a ver lo que contiene. Sólo puedo imaginar al estrés ser rasgado con esa envoltura. Pero si puedes oírme, la próxima vez envía una postal, algo que no necesite ser ocultado para que así yo pueda ver tus palabras al pie de la letra, garabateadas en la parte de atrás de un lugar donde ojalá estuviera, contigo. La esperanza todavía estaba en las cartas, y luché contra el hecho de que iba a ser difícil, pero nunca fui lo suficientemente supersticioso como para creer de todas maneras en el destino, o en la suerte, lo que es más... o en la esperanza, supongo. La decepción se ha vuelto una puerta giratoria, tú nunca arrancaste mi corazón, sino que arrancaste mi núcleo. Recuerdo esa noche, ese minuto, dijiste: "Nadie nunca te podrá reemplazar", bueno querida, alguien está destinado. Y cuando te marchaste, encontré a una pretendiente diferente para tomar tu lugar, su nombre es soledad y me mantiene cómodo. A veces habla, pero no es muy perceptible, su voz suena como la repisa de una ventana chasqueando, a veces como una puerta estremeciéndose danzando en la brisa. Mientras estoy cayendo de rodillas, roto... Pero más a menudo cuando ella habla llega como un fantasma, poniendo brasas en mi espalda mientras duermo. Ardiendo agujeros en mi carne mientras trato de soñar, calentándome la columna y haciéndome temer el calor. Y ese es un fantasma que quiero ser, yo estaba muerto, fijo en una apuesta muerta que puso toda la esperanza sobre la cama. Venganza, o sólo para vengar el rojo amor mal concebido que quemó ambos extremos. ¿Pretender? No, pero todavía no es real. Si el amor existe, entonces supongo que no sabe cómo sentir. ¿Cómo puedo mostrarle amor a ella, cuando yo ni si quiera lo siento?¿Cómo se supone que debo mostrarle amor al mundo, cuando yo no creo en él?. Muéstrame a qué se parece el amor... A medida que cierro los ojos cada noche, estoy listo para respirar, estoy listo para creer, y estoy listo para estar vivo. Sólo muéstrame cómo luce el amor... sólo muéstrame cómo luce el amor, porque tú eres el amor y yo estoy vivo.
Se me ha vuelto a hacer un nudo en la garganta.
No eres un problema,
eres mi cordura,
y te amo por eso.
Lapsus.
Sabes, mi deseo no es que tengas planes conmigo, ni que te hagas la idea de que vas a envejecer a mi lado. No quiero planes con vistas al futuro, ni vacaciones planeadas, ni visitas a familiares. No quiero que te idealices de cuantos hijos tendríamos y ni mucho menos que cuánto duraremos. Pero eso sí, mientras decidas quedarte, toma todas mis letras, toma todo lo que necesites. Sé que no es mucho, pero es todo lo que tengo por ahora.
viernes, 6 de noviembre de 2015
Tal como eres - Sharif Fernánfez.
Yo escapaba de mi sombra para no dejar testigos,
tú coleccionabas domadores de serpientes.
Yo tenia miedo de estar a solas conmigo,
tú escondías en tu boca un pedazo de pan caliente.
Y yo que siempre fui Pompeya y tú la lava del volcán.
Tu piel que no engaña, pestaña del huracán,
tú, la jardinera de mis flores que crecen en mi lecho,
guardas la primavera bajo el pecho.
Y el resto es poesía, el tratado de anatomía
de tu triste soledad junto a la mía.
Y mañana ya dirá la providencia,
si sabe el universo de clemencia
lo que dice la experiencia.
Es que aunque soy un hombre ateo
sé, que un Dios sin nombre te creo
para ser la horma exacta de mi deseo.
Y sé, que mi paseo se termina cuando tu dejas que entre
a rezar en la mezquita de tu vientre.
Y pobre de este Ulises al galope,
en busca del veneno que le salve
de los besos de Penélope.
Más que decir, si nada es para siempre,
si el tiempo es un ladrón y el amor un accidente.
Pero, tú eres el sueño que sueño cuando sonrío.
La vida sin ti es un concierto en un teatro vacío.
Yo sólo ansio ver la fiesta de tu sombra,
cantar junto a la orquesta de tu voz cuando me nombra.
tú coleccionabas domadores de serpientes.
Yo tenia miedo de estar a solas conmigo,
tú escondías en tu boca un pedazo de pan caliente.
Y yo que siempre fui Pompeya y tú la lava del volcán.
Tu piel que no engaña, pestaña del huracán,
tú, la jardinera de mis flores que crecen en mi lecho,
guardas la primavera bajo el pecho.
Y el resto es poesía, el tratado de anatomía
de tu triste soledad junto a la mía.
Y mañana ya dirá la providencia,
si sabe el universo de clemencia
lo que dice la experiencia.
Es que aunque soy un hombre ateo
sé, que un Dios sin nombre te creo
para ser la horma exacta de mi deseo.
Y sé, que mi paseo se termina cuando tu dejas que entre
a rezar en la mezquita de tu vientre.
Y pobre de este Ulises al galope,
en busca del veneno que le salve
de los besos de Penélope.
Más que decir, si nada es para siempre,
si el tiempo es un ladrón y el amor un accidente.
Pero, tú eres el sueño que sueño cuando sonrío.
La vida sin ti es un concierto en un teatro vacío.
Yo sólo ansio ver la fiesta de tu sombra,
cantar junto a la orquesta de tu voz cuando me nombra.
martes, 3 de noviembre de 2015
Lo estoy intentando.
Y la gracia que me hace cuando dicen que la poesía ha muerto.
'Estoy intentando ser más insensato, y así amar, y entregarme sin medida.
Ser feliz, aunque sea a ratos, y dale un sentido a ésto que llaman vida.
No sé si lo conseguiré, pero créeme, lo estoy intentando'.
Bosque adentro - Carlos Sadness
Sentado en la sombra de los árboles de todos los bosques del reino,
el último rincón del mundo en el que aún hay silencio,
lugar para el diálogo conmigo mismo interno,
intento volver a hablar después de tanto tiempo.
Yo sólo se ladrar porque no encuentro las palabras
que ayer dejé escondidas por el miedo a pronunciarlas.
Viste mi cara y no te supe decir nada,
y es por eso, que me despido en esta carta.
Me vuelvo aire mezclado en los aromas,
es más, si tu respiras hondo sólo yo puedo entrar,
colarme dentro del pulmón que oxigena tu sangre,
y besar la misma carne que me hizo llorar.
Mejor será que cierres todas las ventanas si no quieres
que yo salga y se me lleve la brisa de la mañana.
Es imposible guardar el perfume de una persona,
y desde que dormí contigo no he cambiado las sábanas...
Escucho los graznidos de los patos de mi almohada hecha de plumas.
Sólo fue un cigarro aunque pusiera "fortuna".
La Espuma de los Días, como Boris Vian,
Luna: Te escribo en soledad lo que toda esta sala escucha.
Y ese es el peligro de ser demasiado sincero,
cuando todo el mundo opina hasta de tus silencios.
¿De que me servirá correr para tenerte lejos,
si vuelves a aparecer cuando cierro los ojos?.
Sigo en la sombra de los árboles del bosque,
y tocan los grillos para mi cuando cae la noche.
Alérgico a la gente y en busca de antibióticos,
sigo entre mis letras escondido de los números.
Death bed.
“What do you do when the person you love doesn’t love you back?” She asked. She was holding a burning cigarette in her fingers, and she tilted back a bottle of wine.
“You keep loving them.” I said. “Because love is like a disease. You don’t get to decide when to stop. You don’t get to make that choice.” I knew she was thinking about him. But I was thinking about her. And my disease was terminal. The worst part? I knew she wouldn’t be at my death bed".
“You keep loving them.” I said. “Because love is like a disease. You don’t get to decide when to stop. You don’t get to make that choice.” I knew she was thinking about him. But I was thinking about her. And my disease was terminal. The worst part? I knew she wouldn’t be at my death bed".
lunes, 2 de noviembre de 2015
Buenas noches.
Y si tuviera que elegir un elemento sería el agua, por recorrer millares de lugares, y ver y sentir cosas que jamás el ser humano en toda una vida será capaz de experimentar. La lluvia cae sobre todos nosotros, algunos llevan un impermeable en el alma y pueden protegerla, en cambio otros nos calamos hasta los huesos, atraviesa cual serpiente escurridiza tuberías hasta llegar de alguna manera a nuestro corazón. Precaución con los más sentimentales, con los que entregamos nuestra alma a los que más queremos, porque corren riesgo de inundación. Vamos a dejar que fluya hoy todo un poco, voy a sentirte desde aquí, saco la mano y se moja, y de alguna manera me da la sensación de que te estoy acariciando. Para mí la lluvia ha sido siempre una niña, una niña con la quien jugar. No confundas, no es una niña llorona, es una niña que se expresa de una forma muy bella y que de alguna manera nos hace compañía a muchos. Quiere llegar a todos y darnos su húmedo beso de buenas días, o buenas tardes o quizás de buenas noches, si por mi fuera, si pudiera pedirle algo a mi queridísima amiga sería un beso eterno. Para mí una niña, pero debe ser tan sabia, es grata compañía. Hay mucha gente que la rehúsa o la maldice, que es famosa por arruinar planes dicen. Quizás ellos no te puedan mirar con los mismos ojos que te miro yo, que estoy enamorada de ti, y que de alguna manera siento que parte de mi alma se despierta cuando decides asomarte por mi ventana. Quizás estemos hechas del mismo material querida amiga, alguien me dijo una vez que podría ser una nube, espero que algún día me dejes cogerte de la mano y me lleves contigo. Espero algún día tener la sensación de evaporarme y volver hacia arriba y reventar. Soltarlo todo, y que con suerte que los truenos me acompañen en mis cánticos. Quizás sean de dolor, quizás quiera decir a todo el mundo que los quiero, quizás maldiga a alguien, o quizás y como siempre he hecho, tan sólo quiera ver un paisaje gris y mojado, y ver como cada movimiento de vida en la tierra nos lo agradece. Somos lluvia, yo al menos me considero sectaria de ella. Me duele escucharla callarse, como si tuviese un temporizador de los que somos adictos a ella que le avisase de que se tiene que ir, pero nos deja un bonito regalo y es su aroma. Me encanta pensar que ella forma una conexión entre nosotros, quizás la gota que rozó mi mano viaje por pequeñas corrientes hasta la puerta de tu casa y allí haya un charco, lo pises y quizás esa gota acaricie tu mano. Quizás esa gota salve a una pequeña planta la cual tenía sed, o quizás como yo, quizás esa gota era lo que necesitaba para sonreír hoy Lunes a las 3:27 de la noche. Espero que en los momentos más importantes de mi vida esté ella presente, que me dedique unos cuantos paisajes sólo para mí. Espero durante estos días verte más asiduamente. En fin, como suelo decir últimamente 'qué asco damos los apasionados de lo nuestro'. Buenas noches, te quiero.
Incondicional
"Sé que en éste mundo hay más de una opción, pero sólo hay una persona, que al besarme, me otorga aquel refugio seguro y amoroso en donde mis dudas, se despejan; mi corazón, sonríe y mi alma, se entrega. Es aquel de quien me he enamorado, es aquel quien, con cada gota de esfuerzo, va sumando mi permanencia, mi entrega y aquello bonito a lo que nosotros solemos llamar “amor incondicional”".
viernes, 30 de octubre de 2015
Técnicas antiguas - Sharif Fernández
[...]
Al cobijo de la noche, tú y yo sentaditos en la cama.
El sol que nos persigue ya no viene hasta mañana,
tenemos unas horas pa' empezar a conocernos
y enseñarles a los Dioses lo que valen nuestros cuerpos.
Vida mía, honremos el milagro de estar vivos
el tiempo hará ceniza de los besos que nos dimos,
por eso amor mío propongo que disfrutemos
porque lo que no hagas hoy mañana lo echarás de menos.
Yo, puedo darte este segundo y este otro,
pero niña no me pidas que tengamos un nosotros
pues he nacido libre y soy esclavo del placer
y no tengo más patria que el cuerpo de una mujer.
Tú, búscame cuando la soledad te venza,
y el frío de la noche pueda más que tu vergüenza,
en mí encontrarás un paraíso de caricias
de técnicas antigüas casi Egipcias, de besos y delicias.
Y es que en mi cama está prohibida la rutina,
allí no hay religión que nos reprima
ni Dios que nos condene al infierno de su ira.
No somos de mentira, los pecados son instintos que deliran...
Cada día todavía resucito,
cada día vida mía me enamoro,
cada día en un mucho hay un poquito
que merece ser guardado como oro...
Al cobijo de la noche, tú y yo sentaditos en la cama.
El sol que nos persigue ya no viene hasta mañana,
tenemos unas horas pa' empezar a conocernos
y enseñarles a los Dioses lo que valen nuestros cuerpos.
Vida mía, honremos el milagro de estar vivos
el tiempo hará ceniza de los besos que nos dimos,
por eso amor mío propongo que disfrutemos
porque lo que no hagas hoy mañana lo echarás de menos.
Yo, puedo darte este segundo y este otro,
pero niña no me pidas que tengamos un nosotros
pues he nacido libre y soy esclavo del placer
y no tengo más patria que el cuerpo de una mujer.
Tú, búscame cuando la soledad te venza,
y el frío de la noche pueda más que tu vergüenza,
en mí encontrarás un paraíso de caricias
de técnicas antigüas casi Egipcias, de besos y delicias.
Y es que en mi cama está prohibida la rutina,
allí no hay religión que nos reprima
ni Dios que nos condene al infierno de su ira.
No somos de mentira, los pecados son instintos que deliran...
Cada día todavía resucito,
cada día vida mía me enamoro,
cada día en un mucho hay un poquito
que merece ser guardado como oro...
jueves, 29 de octubre de 2015
Aún sigues por aquí.
Y se escuchan truenos, nubes negras amenazan mis azoteas y se forma un gran cumulonimbus que se adentra por cada parte de mi cerebro. Comienzan los relámpagos y mis ojos se iluminan al son de los truenos, la lluvia empieza a mojar cada parte de mi cerebro y mis neuronas se refugian donde pueden, pero siempre hay alguna despistada que corre por su cuenta y no se percata de que la tormenta ha comenzado, y para cuando quiere refugiarse es demasiado tarde, la lluvia la ha acorralado. Las neuronas son una gran familia, todas están conectadas, pero fue demasiado tarde, a esta pequeña despistada la lluvia la había alcanzado, y sí, una gota la acarició y de ella comenzaron a desprender chispas y una luz azul muy intensa, ella estaba asustada pero pronto se percató que a todas sus compañeras refugiadas le sucedían lo mismo, comenzaban a desatar luz. Y así todo mi cerebro se convirtió en un precioso cortocircuito en el que no había actividad alguna, todas mis neuronas descansaban por ese gran impacto sufrido.
Para cuando me quise dar cuenta sentí algo todavía por allí, andando, mejor dicho, intentando escapar, era un pequeño ser que salía de la zona de mis recuerdos, y eras tú. Tú saliste de mi propia tormenta personal en busca de alguna salida, de un lugar algo más cálido, ya que aquello no era más que un cementerio de neuronas y sentías miedo. Te tocaba hacer un largo viaje por mis adentros, y sabrías que no sería nada fácil, algo dentro de ti te decía que habría muchas trampas en las que ya caíste más de una vez, así que esta vez irías con pies de plomo observando cada rincón por si algo malo acechaba a tus espaladas. Recuerdas ver dos puntos de luz lejanos y creíste que ese sería un buen lugar para escapar, así que lograste salir de entre las enredaderas de mi cerebro para acercarte a aquellas ventanas, la luz era tenue, pero allí todo era oscuro y no había otra opción. Y valiente, recorriste ese camino que te llevaba a la luz, notabas que el suelo estaba húmedo por lo que acercarte cada vez se te hacía más costoso. A cada paso dado, te diste cuenta de que se formaban pequeñas corrientes de agua, estas corrientes se convirtieron en ríos, de ríos pasaron a lagos y de lagos a mares. Te agarraste a las paredes de aquellos lugares para que la corriente no te llevara con ella, no sabrías si aquel camino tenía final por lo que decidiste que lo más seguro sería hacer aquello. Te sorprendiste por el final de aquel camino, porque te encontraste con dos cataratas inmensas y por más que quisieras ver una línea en el horizonte no podías distinguir nada. Todo estaba demasiado nublado, y sabías que aquel sitio era peligroso, pero además de eso, sentiste otra cosa, que ese sitio, aquel lugar, era muy triste. En tu pequeño corazón te diste cuenta de todo lo que estaba sucediendo en aquel momento, esas grandes cataratas, aquel lugar, eran mis ojos, te diste cuenta de que estabas dentro de mí. Aunque no se pudieses ver nada, era una imagen bonita, si mirabas hacía abajo podías ver como el gran mar se desbocaba a algún lugar infinito. Era confuso para ti, no supiste saber si aquello era una imagen bonita o quizás triste.
Aquella salida te pareció peligrosa por lo que decidiste volver al punto de partida, recorriste de vuelta el camino a la oscuridad. Volviste a aquel lugar oscuro y frío, te sentiste desorientado, tenías miedo de hacer cualquier cosa e hiciese que aquel lugar se desmoronase, pero de entre aquel lugar tan sumamente oscuro apareció una pequeña, casi diminuta luz azul, su luz parpadeaba, no le quedaba mucho por hacer a aquella pequeña neurona, la cogiste delicadamente con las dos manos y la miraste atentamente. Ellas no pueden hablar, pero te señaló un túnel y de alguna manera sentiste que esa pequeña te sonrió, y se apagó en tus manos. La dejaste con las demás para que así pudiera descansar en paz y seguiste su consejo.
Recorriste el camino que te aconsejó, era un túnel grande y algo resbaladizo, pero tú pudiste descender sin mucha dificultad ya que detrás de aquellas paredes, y a la par que más descendías, podías ver como éstas se iluminaban. Escuchaste un sonido, mejor dicho un estruendo que cada vez era más y más fuerte, las paredes comenzaban a vibrar y más de una vez pudiste caer a ese pozo sin fondo. Comenzaste a desconfiar de aquella pequeña luz que te aconsejó seguir éste camino, pero aún así seguiste con tu recorrido. Hubo un momento que pensaste que aquel túnel era infinito, un laberinto casi, la curiosidad de que había detrás de aquellas paredes se apoderaba de ti, una fuerte luz color naranja y unos estruendos como si de los famosos truenos que te trajeron aquí de alguna manera se estuvieran invocando en ese lugar. No querías descender más pues sabías que aquello quizás fuese tu perdición, por lo que con todas tus fuerzas comenzaste a pegar a aquellas paredes, cada vez más y más fuerte hasta que se hizo una pequeña grieta, fue fácil hacerla más grande, y te colaste en aquel lugar, en el lugar más importante y quizás bonito que tengo.
Viste como mis costillas, que parecían viejos árboles blancos protegían a una gran piedra que derrochaba una preciosa luz naranja, una luz que te invitaba a cerrar los ojos y a descansar. Pero no quisiste hacerlo, viste que también alrededor se alzaban dos grandes pilares que se inflaban y desinflaban, y cuando lo hacían simulaban un sonido, como si cientos de pájaros cantasen a la vez, parecía un lugar mágico. Sin tiempo que perder, subiste por las escaleras de mi columna vertebral, hasta que llegaste a esa gran piedra, era enorme. Sabías que esa gran parte de mí era mi corazón y te daba la sensación de que mis costillas te vigilaban a toda costa por si se te ocurría dañarlo. Conforme te acercabas, aquel ser enorme se iluminaba más y más, y tuviste el valor de acercar tu mano y tocarlo. Todo comenzó a agitarse, a temblar y conseguiste agarrarte a él para no caer al vacío que sustentaba todo aquello. No duró mucho, pero por miedo decidiste no volver a tocarlo, tenías miedo de volver a hacerlo tiritar, pero viste que el resultado de aquel pequeño terremoto era que una pequeña puerta en mi corazón se había abierto, decidiste entrar, y cuando pusiste un pie dentro de él todo se iluminó, pero no fue una luz cualquiera, fue una luz cegadora que te dejó fulminado.
No supiste bien cuantos días pasaron, quizás semanas, quizás meses, pero estabas aún dentro de mi pequeño motor, acurrucado en un rincón, sentías una tenue calor y una luz que te invitaba a quedarte allí para siempre. Estabas cómodo allí, y lo mejor de todo, sentías mucho cariño, porque era un lugar donde la ternura se podía respirar. Como no eras consciente del tiempo que había pasado decidiste salir de allí e investigar un poco aquellos lares, jugabas con mis costillas, te colgabas de ellas, y de alguna manera en tu pequeño corazón sentías que yo sonreía, no sabías si quizás me estabas haciendo cosquillas o simplemente me alegraba de que estuvieses jugando por mis adentros, pero eso te hacía sonreír, así que decidiste quedarte allí unas semanas más. Dormías en mi corazón y jugabas e investigabas cada rincón de mi caja toráfica, fuiste como el pequeño engranaje que le hacía falta a todo aquello para que volviese a funcionar, la pequeña pila que le dio un empujoncito a la gran fábrica de mi corazón.
Llegó el día que decidiste partir de allí, debías seguir tu camino, volviste a subir por mi garganta y para tu sorpresa cuando llegaste a mi cerebro viste que éste volvía a funcionar como una ciudad a plena hora punta, cientos de corrientes eléctricas corrían por él, parecía que las pequeñas neuronas tenían una prisa abrumadora por llegar a dónde quieran que tuvieran que llegar. Te diste cuenta en un momento de que aquella pequeña luz que una vez te señaló un camino andaba hacia a ti, pero esta vez desprendía una luz enérgica, es más daba pequeños saltos conforme se acercaba a tus pies. La volviste a coger con mucho cariño y te volvió a señalar otro camino, y éste era el que llevaba a mis ojos, le explicaste que ya intentaste salir por allí y que fue imposible, pero ella negó con su pequeña cabecita y volvió a señalarte aquel camino. Volviste a confiar en aquella pequeña luz que rápidamente volvió a su lugar de trabajo, escuchaste un leve "gracias", el cual no supiste de dónde vino, quizás fue tu imaginación, quizás no.
Volviste a recorrer el sendero que llevaban a mis ojos, a esas dos ventanas, pero esta vez el camino no estaba húmedo, es más podrías encontrarte alguna flor que otra por el camino, la luz cada vez estaba más cerca y pudiste salir, no era peligroso. Volviste a tu tamaño natural, abrumado pero contento por la experiencia y seguiste hacia delante, pero una mano se apoyó sobre tu hombro y rápidamente te diste la vuelta, y era yo. Te abracé y te susurré: "Aún sigues por aquí".
Para cuando me quise dar cuenta sentí algo todavía por allí, andando, mejor dicho, intentando escapar, era un pequeño ser que salía de la zona de mis recuerdos, y eras tú. Tú saliste de mi propia tormenta personal en busca de alguna salida, de un lugar algo más cálido, ya que aquello no era más que un cementerio de neuronas y sentías miedo. Te tocaba hacer un largo viaje por mis adentros, y sabrías que no sería nada fácil, algo dentro de ti te decía que habría muchas trampas en las que ya caíste más de una vez, así que esta vez irías con pies de plomo observando cada rincón por si algo malo acechaba a tus espaladas. Recuerdas ver dos puntos de luz lejanos y creíste que ese sería un buen lugar para escapar, así que lograste salir de entre las enredaderas de mi cerebro para acercarte a aquellas ventanas, la luz era tenue, pero allí todo era oscuro y no había otra opción. Y valiente, recorriste ese camino que te llevaba a la luz, notabas que el suelo estaba húmedo por lo que acercarte cada vez se te hacía más costoso. A cada paso dado, te diste cuenta de que se formaban pequeñas corrientes de agua, estas corrientes se convirtieron en ríos, de ríos pasaron a lagos y de lagos a mares. Te agarraste a las paredes de aquellos lugares para que la corriente no te llevara con ella, no sabrías si aquel camino tenía final por lo que decidiste que lo más seguro sería hacer aquello. Te sorprendiste por el final de aquel camino, porque te encontraste con dos cataratas inmensas y por más que quisieras ver una línea en el horizonte no podías distinguir nada. Todo estaba demasiado nublado, y sabías que aquel sitio era peligroso, pero además de eso, sentiste otra cosa, que ese sitio, aquel lugar, era muy triste. En tu pequeño corazón te diste cuenta de todo lo que estaba sucediendo en aquel momento, esas grandes cataratas, aquel lugar, eran mis ojos, te diste cuenta de que estabas dentro de mí. Aunque no se pudieses ver nada, era una imagen bonita, si mirabas hacía abajo podías ver como el gran mar se desbocaba a algún lugar infinito. Era confuso para ti, no supiste saber si aquello era una imagen bonita o quizás triste.
Aquella salida te pareció peligrosa por lo que decidiste volver al punto de partida, recorriste de vuelta el camino a la oscuridad. Volviste a aquel lugar oscuro y frío, te sentiste desorientado, tenías miedo de hacer cualquier cosa e hiciese que aquel lugar se desmoronase, pero de entre aquel lugar tan sumamente oscuro apareció una pequeña, casi diminuta luz azul, su luz parpadeaba, no le quedaba mucho por hacer a aquella pequeña neurona, la cogiste delicadamente con las dos manos y la miraste atentamente. Ellas no pueden hablar, pero te señaló un túnel y de alguna manera sentiste que esa pequeña te sonrió, y se apagó en tus manos. La dejaste con las demás para que así pudiera descansar en paz y seguiste su consejo.
Recorriste el camino que te aconsejó, era un túnel grande y algo resbaladizo, pero tú pudiste descender sin mucha dificultad ya que detrás de aquellas paredes, y a la par que más descendías, podías ver como éstas se iluminaban. Escuchaste un sonido, mejor dicho un estruendo que cada vez era más y más fuerte, las paredes comenzaban a vibrar y más de una vez pudiste caer a ese pozo sin fondo. Comenzaste a desconfiar de aquella pequeña luz que te aconsejó seguir éste camino, pero aún así seguiste con tu recorrido. Hubo un momento que pensaste que aquel túnel era infinito, un laberinto casi, la curiosidad de que había detrás de aquellas paredes se apoderaba de ti, una fuerte luz color naranja y unos estruendos como si de los famosos truenos que te trajeron aquí de alguna manera se estuvieran invocando en ese lugar. No querías descender más pues sabías que aquello quizás fuese tu perdición, por lo que con todas tus fuerzas comenzaste a pegar a aquellas paredes, cada vez más y más fuerte hasta que se hizo una pequeña grieta, fue fácil hacerla más grande, y te colaste en aquel lugar, en el lugar más importante y quizás bonito que tengo.
Viste como mis costillas, que parecían viejos árboles blancos protegían a una gran piedra que derrochaba una preciosa luz naranja, una luz que te invitaba a cerrar los ojos y a descansar. Pero no quisiste hacerlo, viste que también alrededor se alzaban dos grandes pilares que se inflaban y desinflaban, y cuando lo hacían simulaban un sonido, como si cientos de pájaros cantasen a la vez, parecía un lugar mágico. Sin tiempo que perder, subiste por las escaleras de mi columna vertebral, hasta que llegaste a esa gran piedra, era enorme. Sabías que esa gran parte de mí era mi corazón y te daba la sensación de que mis costillas te vigilaban a toda costa por si se te ocurría dañarlo. Conforme te acercabas, aquel ser enorme se iluminaba más y más, y tuviste el valor de acercar tu mano y tocarlo. Todo comenzó a agitarse, a temblar y conseguiste agarrarte a él para no caer al vacío que sustentaba todo aquello. No duró mucho, pero por miedo decidiste no volver a tocarlo, tenías miedo de volver a hacerlo tiritar, pero viste que el resultado de aquel pequeño terremoto era que una pequeña puerta en mi corazón se había abierto, decidiste entrar, y cuando pusiste un pie dentro de él todo se iluminó, pero no fue una luz cualquiera, fue una luz cegadora que te dejó fulminado.
No supiste bien cuantos días pasaron, quizás semanas, quizás meses, pero estabas aún dentro de mi pequeño motor, acurrucado en un rincón, sentías una tenue calor y una luz que te invitaba a quedarte allí para siempre. Estabas cómodo allí, y lo mejor de todo, sentías mucho cariño, porque era un lugar donde la ternura se podía respirar. Como no eras consciente del tiempo que había pasado decidiste salir de allí e investigar un poco aquellos lares, jugabas con mis costillas, te colgabas de ellas, y de alguna manera en tu pequeño corazón sentías que yo sonreía, no sabías si quizás me estabas haciendo cosquillas o simplemente me alegraba de que estuvieses jugando por mis adentros, pero eso te hacía sonreír, así que decidiste quedarte allí unas semanas más. Dormías en mi corazón y jugabas e investigabas cada rincón de mi caja toráfica, fuiste como el pequeño engranaje que le hacía falta a todo aquello para que volviese a funcionar, la pequeña pila que le dio un empujoncito a la gran fábrica de mi corazón.
Llegó el día que decidiste partir de allí, debías seguir tu camino, volviste a subir por mi garganta y para tu sorpresa cuando llegaste a mi cerebro viste que éste volvía a funcionar como una ciudad a plena hora punta, cientos de corrientes eléctricas corrían por él, parecía que las pequeñas neuronas tenían una prisa abrumadora por llegar a dónde quieran que tuvieran que llegar. Te diste cuenta en un momento de que aquella pequeña luz que una vez te señaló un camino andaba hacia a ti, pero esta vez desprendía una luz enérgica, es más daba pequeños saltos conforme se acercaba a tus pies. La volviste a coger con mucho cariño y te volvió a señalar otro camino, y éste era el que llevaba a mis ojos, le explicaste que ya intentaste salir por allí y que fue imposible, pero ella negó con su pequeña cabecita y volvió a señalarte aquel camino. Volviste a confiar en aquella pequeña luz que rápidamente volvió a su lugar de trabajo, escuchaste un leve "gracias", el cual no supiste de dónde vino, quizás fue tu imaginación, quizás no.
Volviste a recorrer el sendero que llevaban a mis ojos, a esas dos ventanas, pero esta vez el camino no estaba húmedo, es más podrías encontrarte alguna flor que otra por el camino, la luz cada vez estaba más cerca y pudiste salir, no era peligroso. Volviste a tu tamaño natural, abrumado pero contento por la experiencia y seguiste hacia delante, pero una mano se apoyó sobre tu hombro y rápidamente te diste la vuelta, y era yo. Te abracé y te susurré: "Aún sigues por aquí".
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)















